La semana ‘horribilis’ de Susana Díaz: de verse líder del PSOE a rearmarse en Andalucía

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía
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La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha vivido una semana para olvidar. La aspirante a liderar el PSOE llegaba el pasado domingo a Ferraz para seguir de cerca los resultados de las primarias a la secretaría general con “buenas vibraciones”. Tanto ella como el aparato del partido daban por descontada su victoria, pero nada más lejos de la realidad. Pedro Sánchez se alzó con el triunfo. Esta derrota ha marcado la semana de Díaz, que se ha centrado en rearmarse en ‘su tierra’ de cara al Congreso Federal del PSOE de mediados de junio.

Tras digerir los datos de las primarias y ser capaz de nombrar a Pedro Sánchez, algo que no hizo hasta un día después de la votación, Susana Díaz se ha dedicado en cuerpo y alma a recordar varias cosas. En primer lugar, que es la presidenta de la Junta de Andalucía, uno de los más importantes feudos socialistas en el que el PSOE siempre ha estado en el poder. También que ella es la líder del partido en esta comunidad y que la batalla no ha terminado. Y es que en unas semanas tendrá lugar el mencionado cónclave.

Un congreso en el que Díaz quiere demostrar que pese a perder las primarias Sánchez debe tenerla muy en cuenta, ya que no dejará que el ‘sanchismo’ se extienda a sus anchas por Andalucía. De ahí que esté controlando cada paso del partido y haya decidido adelantar el propio Congreso del PSOE-A previsto para septiembre al último fin de semana de julio. La posibilidad de una candidatura alternativa a la de Díaz por parte del sector crítico ha hecho que la dirigente andaluza haya movido ficha.

Asimismo, ha incluido a 15 delegados afines a Sánchez en la lista de delegados del PSOE de Sevilla al Congreso Federal que ella misma encabeza, algo que su entorno ha calificado como un gesto de “generosidad y compañerismo”. Otros socialistas, por su parte, entienden este acuerdo con los partidarios del secretario general como un intento de hacer creer que la división en el partido es cosa del pasado.

“Ya todos estamos con Pedro (Sánchez), y a partir de este momento, se acabaron los bandos”, afirmó Díaz a principios de esta semana, cuando anunció que “nosotros vamos a arrimar el hombro para que al PSOE le vaya bien en España y este país tenga una alternativa de gobierno”. Es más, anunció que votará a Sánchez en el Congreso Federal y aceptará su ejecutiva. Aunque no dijo nada de las enmiendas.

El equipo del secretario general ha presentado un documento de 72 páginas para incluir su modelo político, económico y de partido a la ponencia marco del 39 Congreso. Esto supone una enmienda a la totalidad al proyecto coordinado por Eduardo Madina y José Carlos Díez, ya que el texto elaborado por los colaboradores de Sánchez choca de lleno con el que ambos realizaron para la Gestora. Entre otras cosas, reabre el debate de la abstención en la investidura a Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, y lo hace para que se reconozca que fue un error.

Asimismo incluye críticas a José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sido un firme defensor de la candidatura de la socialista andaluza a las primarias del partido junto a Madina y Díez. Esto hace prever que Díaz y los suyos se desmarcarán de estas enmiendas y se posicionarán a favor de la ponencia marco realizada por la Gestora.

La socialista andaluza ha dado a entender que no quiere ninguna cuota de poder en la nueva Ejecutiva del PSOE que saldrá del congreso, pero a cambio de que Ferraz no ‘meta sus narices’ en el cónclave andaluz. Díaz no quiere injerencias de Sánchez desde Madrid y sí tener manos libres si gana las primarias del partido en Andalucía.