La Atención Primaria, ante su “peor pandemia”: falta de trabajadores y medios

Centro de Salud de Abrantes, Madrid.

Los centros de salud siguen desbordados. Las continuas olas del Covid-19 han sumido a la Atención Primaria en la más profunda saturación. Entre otras cosas, ante la evidente falta de profesionales sanitarios. Este problema, unido a la carencia de medios, está provocando que viva su “peor pandemia”. Así lo asegura SATSE, que lamenta que la Atención Primaria se encuentre “más desbordada y tensionada que nunca” ante la ausencia de soluciones por parte de las distintas administraciones.

El sindicato de enfermería denuncia que “las continuas situaciones de colapso y sobrecarga asistencial que sufren los centros de salud de las diferentes comunidades autónomas, no solo perjudican gravemente a los profesionales sanitarios”. También, critican, “ponen en peligro la seguridad asistencial de las personas que necesitan la atención y cuidados que se prestan en este nivel asistencial que lleva muchos años muy deteriorado y que ahora se encuentra en una situación límite”.

Ante esto, asegura, el Gobierno y las comunidades se han comprometido a solucionar con la aprobación del ‘Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2022-2023’. Una “estrategia de actuación general” que teme que “se quede en papel mojado, como ha ocurrido con otros documentos con objetivos similares en años anteriores”.

“Hasta la fecha, y pese a la situación sufrida a raíz de la pandemia del Covid-19, las mejoras para este nivel asistencial no han llegado”, señala SATSE, que recuerda que el próximo febrero saldrá a la calle “en defensa de nuestro sistema sanitario y la atención y cuidados que se prestan a pacientes y ciudadanos y para exigir unas dignas condiciones laborales y profesionales”.

Más presupuesto y fin de la precariedad

Entre otras medidas “prioritarias”, explica, “está que las diferentes comunidades destinen, dentro de su presupuesto sanitario, el 25%, al menos, a la Atención Primaria”. Además, reclaman acabar con la precariedad y temporalidad laboral y propiciar una “mayor coordinación” de Atención Primaria con la Atención Especializada.

En lo que respecta a las enfermeras y enfermeros, el sindicato exige “garantizar una asignación máxima de pacientes por cada enfermera/o que no exceda, en todo caso, de las 1.300 personas (en la actualidad, se llega hasta las 2.500 personas)”. También, el desarrollo e implementación de nuevas competencias para las enfermeras y enfermeros y que puedan optar a la dirección de centros de salud sin ningún tipo de obstáculo o impedimento legal.

Otras demandas sobre Atención Primaria pasan por “potenciar la realización de programas de atención a la cronicidad, garantizar la atención a la mujer en todas las etapas de su vida, con la presencia de, al menos, una matrona en cada centro de salud, y propiciar el desarrollo de la prescripción enfermera, a través de las guías y protocolos necesarios”.