Alemania reactiva su fondo de rescate bancario

Dentro de Alemania quizás sea más sabio el prevenir que el curar. Esa es la conclusión a la que ha debido llegar el Gobierno alemán, que hoy ha decidido aprobar la reactivación de su fondo de rescate bancario, que ya contaba con un presupuesto de 360.000 millones de euros, y aumentar su capacidad de fuego hasta los 480.000 millones de euros. Por si acaso a algún gran banco alemán le pueden las dificultades.

Esta decisión se ha tomado después de que la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) advirtiese a los grandes bancos alemanes, incluyendo en la lista al Deutsche Bank y al Commerzbank, que debían fortalecer sus colchones de capital por si acaso tienen que asumir pérdidas en relación a la deuda de Grecia. Según el Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), los bancos alemanes son, después de los franceses, los más expuestos al país mediterráneo.

Esta noticia ha surgido mientras la propia canciller alemana, Angela Merkel, trataba de convencer al Bundestag de que las medidas que propuso el pasado viernes en Bruselas son las mejores para Europa y para Alemania. La unión fiscal, ha manifestado la presidenta alemana en el inicio de su comparecencia, es ya una vía sin retorno. Y ha manifestado la consideración que siente hacia el Reino Unido como socio importante de la UE, a pesar de su euroescepticismo.

Casi al mismo tiempo se ha conocido que Christian Lindner, secretario general del Partido Liberal Demócrata (FDP), socio de coalición de la canciller alemana ha presentado este miércoles por sorpresa su dimisión, en una nueva señal de la división en las filas de esta formación, principalmente motivada por sus diferencias a la hora de afrontar la crisis en la zona euro.

Además, el presidente alemán, Christian Wulff, se encuentra bajo presión por un crédito de 500.000 euros que recibió en 2008, cuando era primer ministro de Baja Sajonia, y que ocultó al parlamento regional al ser interrogado sobre sus relaciones de negocios con el empresario Egon Geerkens.