Citigroup advierte que la crisis ucraniana pasará una severa factura a la economía rusa

Vladimir Putin, presidente de Rusia

El banco rebaja las previsiones de crecimiento de Rusia unos días después de que la rusa Gazprom amenazase a Kiev con cortar el suministro de gas. A finales de la semana pasada el gigante ruso Gazprom amenazó al nuevo gobierno ucraniano con cortar el suministro del gas si no pagaba una deuda cercana a los 2.000 millones de dólares. Desde EEUU –Washington apoya a las nuevas autoridades de Kiev- ha sido el banco Citigroup quien ha contestado a los rusos rebajando las perspectivas de crecimiento del país.

En un informe remitido este martes a los medios de comunicación, la entidad norteamericana asegura que el PIB ruso crecerá en 2014 el 1% cuando, hasta ahora, las previsiones del banco rondaban el 2,6%. El analista responsable del documento, Ivan Tchakarov, alude directamente a la crisis diplomática que Moscú mantiene con Ucrania (y, por extensión, con la Unión Europea y la Casa Blanca) desde hace varias semanas como el principal motivo para esta rebaja.

Tchakarov señala, concretando, que en la actual coyuntura no confía en que el Estado sea capaz de revertir la tendencia decreciente que sufre la inversión pública en el sector gasístico y petrolífero, tal y como se esperaba a finales del año pasado que haría. Por tanto Citigroup ha decidido rebajar su pronóstico desde el 3,8% al cero en este sentido. Además, el experto advierte que el único dato positivo en el marco macroeconómico ruso, el consumo interno, también podría descender en los próximos meses ante el temor a una posible burbuja. El único aspecto positivo, y sólo en cierta medida, sería el de la devaluación del rublo frente al dólar estadounidense o el euro; eso animaría el sector exportador aunque, en contraposición, podría afectar negativamente a las empresas extranjeras que ya se encuentran en territorio ruso.

Citigroup es, en la actualidad, un banco privado. Sin embargo, su importancia reside en el rol jugado antes de la crisis financiera desatada en 2008. Por aquel entonces llegó a ser el primer banco del mundo, aunque tras el rescate gubernamental del 2009 (liquidado un año más tarde) ese puesto ha pasado a ocuparlo el también estadounidense JP Morgan Chase. Gazprom, por el contrario, es una empresa de origen soviética que actualmente está parcialmente controlada por el Gobierno de Vladimir Putin.