Merkel recibe las primeras advertencias sobre el acuerdo con los socialdemócratas

Angela Merkel, canciller de Alemania
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Las grandes voces de la economía germana advierten a la canciller que no tiene dinero para imponer un salario mínimo ni tampoco para reducir la edad de jubilación. El nuevo gobierno alemán pretende introducir varias mejoras sociales. Entre ellas destaca la implantación de un sueldo mínimo interprofesional estimado en los 8,5 euros por hora y la rebaja de la edad de jubilación hasta los 63 años. Sin embargo, los grandes ‘think tanks’ del país han advertido que las arcas estatales no dan para tanto.

Christoph Schmidt es el presidente del Consejo Alemán de Expertos Económicos (GCEE por sus siglas en inglés), un organismo que asesora directamente a Berlín, y ha dicho que le resulta difícil creer que Angela Merkel pueda encontrar la financiación necesaria para cumplir todos los acuerdos establecidos en el pacto con los socialdemócratas. “Podría ser factible financiar todo el gasto extra hasta el año 2017 sin subir impuestos o incrementar la deuda, pero no después de esa fecha no”, ha explicado este experto al diario Die Welt.

Cuando Schmidt habla de “gasto extra” se refiere a todas las condiciones que han exigido los socialdemócratas para acceder a formar un gobierno de coalición con Merkel. La del sueldo mínimo interprofesional era la gran baza ante su electorado, que veía con escepticismo otros cuatro años en el poder bajo la tutela democristiana (el SPD ya entró en una gran coalición con la CDU en el 2005; dos años después había perdido a 400.000 militantes). Según el acuerdo firmado esta semana, a partir del año 2015 un alemán que trabaje 40 horas semanales cobrará, como poco, 1.360 euros. En España el sueldo base está establecido en los 753 euros.

Schmidt no es el único que ha cuestionado todas estas nuevas promesas. Clemens Fuest es el director del Centro de Investigación Económica alemán, más conocido como ZEW, y ha declarado, según informa Der Spiegel, que todas estas medidas van a “reducir el empleo”. Un comentario que, curiosamente, coincide con los últimos datos del paro alemán publicados este jueves: la tasa de desempleo del país se encuentra actualmente en su cifra más alta desde abril del 2011 tras superar los 2,8 millones de personas sin puesto de trabajo.

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