Merkel recurre al dramatismo para convencer a su mayoría parlamentaria de que apoye al euro

Lejos de ofrecer un análisis técnico, horas antes de la Cumbre europea que se celebrará esta tarde en Bruselas, la canciller alemana Angela Merkel ha optado por dar un discurso dramático ante el Bundestag para sacar adelante en Berlín las medidas necesarias para blindar al euro. Porque, sin el acuerdo de Berlín, Bruselas tiene las manos atadas. En este difícil escenario, el mensaje que ha querido transmitir la canciller se puede resumir en que «si falla el euro, falla Europa».

«Lo que es bueno para Europa es bueno para Alemania», ha explicado la que para la revista Forbes es la mujer más poderosa del mundo ante miembros de las principales formaciones políticas alemanas. Merkel ha dicho a lo largo de sus 40 minutos de discurso que este hecho lo demuestra «más de medio siglo de paz» en el Viejo Continente, en una clara alusión a la Segunda Guerra Mundial. «Tras décadas de derramamiento de sangre, ahora no podemos fracasar ante el euro», ha dicho la canciller. En relación a Grecia, Merkel ha expresado su deseo de que el país mediterráneo se quede en el euro y ha reconocido que Alemania está estudiando realizar fuertes inversiones en él.

La canciller ha recordado además que Alemania sale reforzada de la crisis, pero que el país no puede seguir bien sin Europa, por eso «es importante que Europa salga también de la crisis más fuerte que antes». Asimismo, ha reiterado que la salida de la crisis pasa por recapitalizar a la banca y crear un cortafuegos para detener el contagio soberano. Si bien, no se ha olvidado de repetir que «cada país tiene que hacer sus deberes».

En este sentido, ha reconocido que Irlanda va por el buen camino y Grecia ha comenzado a implementar la medidas necesarias. «Mucho es lo que se les pide a los griegos y merecen nuestro respeto», ha afirmado entre los aplausos del respetable. En su opinión, la reestructuración de la deuda helena no es la solución para todos sus problemas (el objetivo de la misma sería rebajar la deuda al 120% del PIB en 2020), y aunque ha repetido que el sector privado debe «contribuir enormemente» en el proceso, ha animado al Ejecutivo heleno a seguir apostando por la austeridad. «Sólo se pueden dar ayudas a las personas que al ser ayudadas demuestran buena voluntad», ha sentenciado.