La UE revitaliza a Moody´s, Fitch y S&P para favorecer a los bancos alemanes y británicos

La Unión Europea (UE) tiene previsto reforzar el papel de las agencias de rating -Moody´s, S&P y Fitch- a juzgar por las últimas informaciones que llegan desde la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). El regulador estaría estudiando realizar unas pruebas de solvencia de carácter urgente a las entidades de la región en donde, además de elevar el core capital hasta el 9%, se tenga en cuenta el balance positivo que aportarían al capital de estos grupos financieros la deuda de los países Triple A. Eso beneficiaría enormemente a los bancos alemanes y británicos.

Según ha desvelado el diario británico Financial Times, la EBA considera que una quita de la deuda de los países periféricos (Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España) supondría automáticamente una revalorización de los bonos soberanos de países como, por ejemplo, Alemania o Reino Unido. Porque se convertirían por inercia en inversiones de refugio y su valor en los mercados se incrementaría.

Según esta ecuación, las necesidades de capital de la banca europea tan sólo ascenderían hasta los 80.000 millones de euros. Una cifra que se han apresurado a desmitificar los analistas, llegando a calificarla en el caso de los expertos del banco portugués Espirito Santo como de «intelectualmente irracional». Hasta el momento, la cifra más optimista al respecto era la que sostenía el Fondo Monetario Internacional (FMI): entre 200.000 y 300.000 millones de euros. Otros estudios, como el elaborado por el banco estadounidense Morgan Stanley, sitúan las necesidades de capital a dos años en los dos billones de euros.

Es paradójico, no obstante, que al mismo tiempo que la EBA avala el rating de algunas de las potencias europeas, la Comisión Europea (CE) haya filtrado a los medios de comunicación que se encuentra en estos momentos estudiando por enésima vez presentar una nueva medida que, de aprobarse, tiene como objetivo recortar el radio de influencia de las todopoderosas agencias de calificación crediticia. En otras palabras; evitar que Moody´s, S&P y Fitch publiquen notas sobre la solvencia de los países miembros de la UE.

Según ha desvelado el diario británico, que también ha tenido acceso a este plan preliminar de carácter confidencial para reformar la legislación sobre agencias de calificación, el comisario de Mercado Interior de la Comisión, Michel Barnier, propone que la ESMA, el nuevo supervisor equivalente a una CNMV europea, tenga la potestad para «prohibir temporalmente» la publicación de estos juicios por parte de las agencias respecto a la solvencia de los estados.

El borrador del proyecto trata de justificar esta medida indicando que en un proceso en el que se está negociando la ayuda financiera y la dotación del fondo europeo de rescate (EFSF, por sus siglas en inglés), este tipo de prohibición puede prevenir que una calificación sea anunciada «en un momento inoportuno con consecuencias negativas para la estabilidad financiera del país y de la economía mundial».

Las agencias de rating no gozan de gran popularidad. Sus opiniones, además de ser subjetivas -«son opiniones personales de analistas que se basan en los datos que han recopilado», explican cuando se les pregunta por algunas de sus decisiones- no siempre reflejan la realidad. El ejemplo más claro se encuentra en Lehman Brothers. El banco de inversión estadounidense era la cuarta mayor entidad financiera del mundo hasta que el 15 de septiembre de 2008 se declaró en quiebra. Hasta ese mismo día su nota era la máxima por parte de las tres agencias: Triple A (AAA).