La prima de riesgo francesa alcanza máximos de la era euro

La volatilidad que ha marcado a fuego esta última sesión de la semana ha disparado la prima de riesgo de los bonos franceses a diez años hasta los 96,3 puntos básicos, la máxima cota alcanzada nunca por la deuda gala desde la puesta en circulación del euro. La rentabilidad de estos títulos ha rozado el 3,2% en el mercado secundario.

Estas cifras, que ni siquiera se habían alcanzado durante el turbulento mes de agosto en que las apuestas bajistas se centraron en la gran banca francesa, han tenido como telón de fondo una sesión marcada por los rumores de que el Banco Central Europeo, en sus últimos compases bajo la batuta de Jean-Claude Trichet, había acudido al rescate de los bonos italianos y españoles una vez más.

En el mercado secundario de deuda, los títulos soberanos españoles abrían la sesión con una prima de riesgo por encima de los 320 puntos básicos a consecuencia de la oleada de ventas del recorte de nota de la agencia Standard & Poor’s, que ahora otorga una calificación de ‘AA-’ a los bonos españoles. Poco después, el rumor de que el BCE había vuelto a salir de compras ha devuelto los papeles de Madrid a un diferencial de menos de 310 puntos, la cota a la que cerraron la sesión de ayer y que mantenían al cierre de los parqués europeos, con una rentabilidad del 5,27%.

Unos picos en la negociación que han vuelto a estar marcados por unas operaciones intradía motivadas por un convulso panorama de declaraciones y anuncios por parte de diversas autoridades europeas. Mientras que desde la Comisión Europea se han defendido las medidas antidéficit emprendidas por España y puesta en tela de juicio por S&P, Merkel y Salgado se han encargado de reprochar a las autoridades de EEUU que se ocupen de sus propias finanzas en lugar de dar recetas a la Unión Europea y Trichet ha defendido su papel -a punto de terminar- al frente del Banco Central Europeo.

Unos ingredientes a los que, por último, debe sumarse a reunión de los ministros de Finanzas del G-20 que hoy mismo ha comenzado en la ciudad francesa de Cannes y de la que se espera que puedan salir ideas para avanzar en el rescate de Grecia.

En los mercados de renta variable, la volatilidad también se ha dejado sentir, sobre todo en el parqué español, que digería el recorte de S&P, aunque ha logrado llegar al cierre de sesión con unas tímidas alzas del 0,36% a pesar de haber llegado a perder más de un 1% en algunos momentos de esta jornada de viernes.

Al cierre de los parqués internacionales, la plaza mejor situada ha sido Milán, que se ha anotado un rebote del 2,5%. Al frente del rebote se han situado las entidades financieras que ayer mismo se quedaron en los últimos puestos del Ftse MIB, así han celebrado que el primer ministro Silvio Berlusconi haya superado, por escaso margen, una nueva votación de confianza por parte de sus compañeros de Cámara y que el BCE haya salido de nuevo a rescatar sus papeles de deuda. Al cierre de esta edición, la prima de riesgo italiana frente al ‘bund’ alemán (2,19%) se situaba en los 364 puntos enteros con una rentabilidad del 5,83%.

En las divisas, la esperanza de que la reunión del G-20 en Cannes pueda adelantar la solución del rescate a Grecia se dejaba notar en el cambio que el euro se ha marcado frente al dólar: 1,386 billetes verdes por cada moneda común al cierre de esta edición. El euro también se fortalecía frente al franco suizo, que lidia con el recorte de nota a UBS por parte de la agencia Fitch en un movimiento sin precedentes en los últimos años.

Esta volatilidad, unida a los buenos datos de ventas minoristas que se han conocido hoy en EEUU han dirigido las apuestas de los inversores que preferían ir sobre seguro en lugar de tomar posiciones rápidas o de ‘trading’ hacia el mercado petrolero. Con este panorama, los futuros sobre el barril estadounidense de Texas para entrega en noviembre se han anotado alzas del 3,2% al ecuador de la sesión europea, con lo que han llegado a superar los 87 dólares por barril.