Merkel aboga por poner más capital a disposición de los bancos europeos

La canciller alemana, Angela Merkel, ha dicho este miércoles que aboga por poner más capital a disposición de los bancos europeos para evitar una nueva crisis bancaria, según informó el viceportavoz del Ejecutivo germano, Georg Streiter. La dirigente germana contesta así a las exigencias del FMI, que ha pedido esa mañana una recapitalización del sector urgente.

El FMI, como uno de los principales prestamistas de Europa, se ha permitido dar su opinión y ha pedido hace unas horas a Bruselas que se dé prisa en recapitalizar el sector bancario del Viejo Continente. La advertencia ha llegado de la mano de Antonio Borges, director del Fondo en la región, que ha dicho que si no se soluciona la falta de confianza en las entidades de la zona del euro el camino hacia la recesión económica será imparable.

En opinión de Borges, «hay que recobrar la confianza en el sector deprisa, y la mejor forma de hacerlo es encontrar capital rápido». De hecho, el FMI se ha ofrecido para inyectar dinero en el fondo de rescate europeo (EFSF, por sus siglas en inglés) y que éste pueda lidiar, además de con los rescates soberanos que ya ha emitido (Grecia -dos, aunque hay uno pendiente de aprobación-, Irlanda y Portugal), con el salvamento de las entidades que requieran ayuda urgente.

El presupuesto actual del EFSF es de 440.000 millones de euros, aunque los expertos han asegurado que esa cantidad no se puede usar en su totalidad. Por eso los parlamentos de los diferentes miembros de la UE están celebrando votaciones para ver si acceden o no a ampliar su capacidad. En octubre se suceden dos votaciones clave: Holanda y Eslovaquia. De momento, Finlandia y Alemania ya han dado su visto bueno.

No obstante, Borges ha notificado que si el FMI asume un rol decisivo dentro del EFSF, tendrá que crear un mecanismo interno que autorice actuar en esta dirección. Christine Lagarde, actual dirigente del FMI, ha dicho que los bancos europeos necesitan por lo menos 300.000 millones de euros para salir adelante.

Algunos expertos han señalado el contraste entre la resistencia de la canciller germana a abordar la crisis de deuda griega en forma de quita o reestructuración ordenada (que es lo que cada vez recomiendo más informes), además de ignorar el concepto de los eurobonos, y la rapidez con la que asegura que ninguna entidad europea debe quebrar. El hecho de que los bancos alemanes, junto a los franceses, sean los más expuestos a la deuda de Grecia puede tener algo que ver con su actitud. En el caso de los eurobonos, la economía alemana saldría perjudicada en beneficio de la zona del euro. En el caso de utilizar el EFSF para recapitalizar los bancos dañados, es posible que algunas entidades germanas sean ayudadas por el Viejo Continente en su conjunto.