El ‘tea party’ alemán, la gran amenaza para Merkel y el euro

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Angela Merkel goza en estos momentos de una gran popularidad (en Alemania) mientras que sus compañeros de coalición, los liberales del FDP, reman en sentido contrario. Algunos ya hablan de un gran pacto entre ella y los socialdemócratas, el gran partido de la oposición, a partir de las próximas elecciones generales de septiembre. Sin embargo, la línea dura de la CDU no parece dispuesta a tolerarlo, añadiendo incertidumbre al futuro del país centroeuropeo y, por tanto, del euro.

La fricción dentro de la formación democristiana se puso en evidencia el pasado fin de semana, en Baja Sajonia. En este ‘lander’, situado en la parte norte del país, se celebraron elecciones locales. A los liberales buena parte de las encuestas les daban por perdidos. En román paladino: sacarían tal ridiculez en número de votos que quedarían fuera del parlamento regional. Pero algo sucedió: contra todo pronóstico lograron rascar el 10% de las papeletas (9,9%, en clave matemática). Fue una sorpresa.

Algunos análisis posteriores vertidos en la prensa germana, que además se han reproducido en determinados círculos financieros (que están tan pendientes de la actualidad política alemana como cualquier ciudadano de la zona del euro), han explicado la situación ilustrando la existencia de una especie de movimiento ‘tea party’ –así se le ha llegado a denominar- dentro del partido de Merkel que tendría como máximo enemigo al SPD. Así que en parte para castigar a la corriente moderada del CDU y en parte para dar alas al FDP y reconvertirlo en una opción a tener en cuenta en los comicios de septiembre, muchos de estos 'radicales' votaron a los liberales en Baja Sajonia. De ahí su resurgimiento.

Merkel terminó perdiendo por muy poco las elecciones del ‘lander’. Aunque su partido fue el más votado (36,2%), la coalición prevista entre el SPD (32,6%) y Los Verdes (13,7%) se hizo finalmente con el poder. La CDU perdía así el control de otra región alemana (van cinco desde la caída de Lehman Brothers, en el año 2008). No fueron pocos los que habían advertido que lo acontecido en Baja Sajonia podría dar pistas sobre lo que sucederá en septiembre. Pero el FDP escapó a la ecuación trazada llenando de incertidumbre el panorama político germano y europeo.