The Economist avisa a Rajoy: la paciencia de los españoles se está acabando

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El semanario británico The Economist se ha preguntado, en un artículo publicado recientemente, si la ciudadanía española tendrá la paciencia suficiente para aguantar otro año de recortes y austeridad, muy a pesar del optimismo que se respira entre la clase política (una clase política, por cierto, que cuenta con la antipatía de buena parte de aquellos a los que en teoría representa).

La pieza, titulada “Escenario prometedor” (“Rosy scenario”), destaca en primer lugar el buen ritmo que lleva la prima de riesgo española -que ahora ronda los 350 puntos básicos tras alcanzar, hace algo más de seis meses, los 600 puntos-, los buenos resultados que empieza a reportar la reforma laboral aprobada hace casi un año -fruto de la cual el país ha ganado competitividad incrementando así sus exportaciones- y las perspectivas de crecimiento, que podrían llegar en menos de doce meses. ¿Pero la ciudadanía tendrá tanta paciencia?

Aunque el semanario señala la buena reputación que los españoles han construido durante la crisis –“las manifestaciones pacíficas han ocupado más titulares que los manifestantes violentos”- comenta sin embargo que el déficit público sigue superando el 7% y que algo se tendrá que hacer al respecto. Unos movimientos –el objetivo marcado por Bruselas para 2013 es del 4,5%- que van a recaer, casi con total seguridad, en el sector público.

Para demostrar el hastío de la ciudadanía, el artículo destaca la buena marcha en las encuestas de Izquierda Unida (IU) y de Unión Progreso y Democracia (UPyD), dos formaciones políticas que supone como alternativas a “los dos partidos que han gobernado durante las últimas tres décadas”: PP y PSOE. “Sólo uno de cada seis españoles confía en Rajoy”, afirma la publicación londinense citando a un analista de Metroscopia.

En cualquier caso, Rajoy –dice el semanario- tiene el tiempo a su favor. Sólo lleva un año en el cargo; le quedan tres. Y cuenta con mayoría absoluta. ¿Su único problema en este aspecto? Las presiones soberanistas que fluyen desde Cataluña, pero que tras las elecciones regionales ni se ven ni se esperan hasta dentro de dos años. Termina, la pieza, citando al célebre filósofo José Ortega y Gasset cuando dijo aquello de que “España es el problema, Europa la solución”. “Mientras la crisis sigue avanzando, los españoles podrían empezar a pensar todo lo contrario”.