Los grandes bancos quieren que los contribuyentes paguen el rescate europeo

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Los grandes banqueros del globo, señalados por muchos como los principales culpables de la grave crisis financiera internacional que ha copado los mercados de incertidumbre desde 2008, se reunieron este fin de semana en Washington aprovechando las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) para intentar llegar a alguna conclusión sobre qué hacer con los problemas en Europa. A juzgar por las palabras que luego pronunció en la sede del FMI el secretario del Tesoro de EEUU, Tim Geithner, tratan que el peso del rescate griego caiga sobre los contribuyentes.

El mensaje que Geithner, antiguo empleado de la gran banca de Wall Street, lanzó a Bruselas fue el siguiente: que se aumente el volumen del Fondo de Rescate (EFSF por sus siglas en inglés y actualmente tasado en 440.000 millones de euros), que además el EFSF actúe como garantía de la deuda griega y que el Banco Central Europeo (BCE) preste dinero a los inversores privados para que compren papeles helenos (que, en caso de quiebra, estarían asegurados por el Fondo).

Poco antes de transmitir Geithner esta solución se habían reunido en la misma ciudad los dirigentes de, entre otros, Goldman Sachs -el banco más rentable en la historia de Wall Street-, JP Morgan Chase, Deutsche Bank -el banco alemán más grande por volumen de activos- y Société Générale.

A juzgar por la crónica del encuentro (de carácter privado) a la que ha tenido acceso la agencia Bloomberg, la preocupación principal entre los banqueros es la caída que han sufrido estas entidades en los mercados bursátiles en los últimos tres años. Por ejemplo, Deutsche Bank ha perdido sólo en lo que va de año un 43,18% y Société Générale un 51%. Por eso no quieren seguir exponiendo sus nombres a la crisis de deuda soberana que asola el Viejo Continente.

El secretario del Tesoro de EEUU advirtió a Bruselas de que «la amenaza de una casada de quiebras, de pánico bancario y de una potencial catástrofe deben retirarse de la mesa, ya que socavarán todos los demás esfuerzos realizados en Europa y a nivel global». Geithner subrayó también que tanto «las decisiones como la firme corrección de los problemas regionales no pueden esperar a que la crisis empeore».

Al encuentro del FMI y del Banco Mundial acudió Evangelos Venizelos, el ministro de Finanzas griego, que el pasado viernes amenazó que o se hacía efectivo el segundo rescate para Grecia o su país entraría en suspensión de pagos de una forma o de otra.

Bruselas estudia ampliar el fondo de rescate

El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha declarado hoy que la Unión Europea (UE) estudia reforzar el fondo de rescate (EFSF, por sus siglas en inglés) de 440.000 millones de euros para países endeudados recurriendo al apalancamiento, tal y como lleva reclamando EEUU desde hace varias semanas. En Washington temen que la crisis de deuda soberana que asola el Viejo Continente pueda dar lugar a una nueva recesión global.

Rehn ha solicitado una recapitalización de los bancos comunitarios para prevenir una nueva crisis crediticia y una recaída en la recesión. «Estamos pensando en la posibilidad de dotar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera [el EFSF] de un mayor apalancamiento para darle una mayor fuerza», ha dicho Rehn en una entrevista al periódico alemán Die Welt sin entrar en más detalles.

En esta línea, y según revela también hoy la cadena británica BBC, los gobiernos europeos estudian un amplio y ambicioso plan de rescate de la zona euro que cuadruplicaría el fondo de ayuda de la Unión Europea (UE) hasta los dos billones de euros.

Además, a estas noticias se añaden las declaraciones de la canciller alemana, Angela Merkel, que ha establecido la necesidad de construir un «cortafuegos» en torno a Grecia para evitar que los problemas del país mediterráneo se pueda extender a otras áreas dentro de la zona del euro como España o Italia.

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