El papel de Blackrock como consejero de la Casa Blanca, en entredicho

La crisis financiera ha asolado a muchos gigantes de Wall Street, pero también ha creado un puñado de ganadores, entre ellos Blackrock. Aunque su doble papel como asesor de la Casa Blanca y como gestora de fondos privados ha levantado las suspicacias de legisladores y auditores federales, que han advertido de un posible conflicto de intereses.

Este fondo de capital privado, muy admirado pero poco conocido fuera de los círculos financieros, inició sus andanzas en una pequeña oficina hace 21 años y ahora administra 1,3 billones de dólares de grandes clientes, incluidos hedge funds y Estados extranjeros. Blackrock consiguió que el Gobierno de EEUU le contratara para gestionar el complejo rescate de Bear Stears, American International Group (AIG) y Citigroup. Además, también ganó un concurso para llegar a cabo el programa de la Reserva Federal que pretende estimular el moribundo mercado inmobiliario del país y ha sido contratado para ayudar a evaluar a Fannie Mae y Freddie Mac.

Según The New York Times, tiene mucho sentido que el Gobierno recurra a estos expertos financieros, pero Blackrock se ha vuelto tan omnipresente que algunos legisladores, auditores federales y grupos de vigilancia incluso dudan ahora de que el doble papel de esta empresa como asesora del Gobierno y gestora de fondos privados produzca un conflicto de intereses.

¿Puede al mismo tiempo una empresa contratada por el Gobierno para fijar los precios y vender activos en dificultades comprar estos mismos activos para clientes privados sin mostrar preferencia? ¿Y el Gobierno debe buscar la asesoría de una empresa cuyos clientes pueden beneficiarse o verse perjudicados por sus políticas?.

Sin hacer referencia a Blackrock, algunos auditores federales han advertido que los fondos privados que compren activos en dificultades en nombre del Estado, podrían utilizar esta ventaja para elevar los precios de los activos que ellos mismos tienen en sus carteras. “Ellos tienen acceso a la información de la fecha y el precio al que la Fed venderá activos y tienen intrincadas relaciones con personas de todo el mundo”, afirmó el senador republicano por Iowa Charles E. Grassley. “El conflicto de interés es grande”, añadió.