Francia niega el riesgo de fuga radioactiva tras el accidente nuclear

El Gobierno francés ha desmentido que se hayan producido fugas radiactivas en la explosión registrada a las 12 de la mañana del día de hoy en uno de los dos hornos del complejo nuclear de Marcoule (Gard), en el sur de Francia. Este incidente, que le ha costado la vida a un operario y ha herido a otros tres, uno de ellos de gravedad, ha provocado una considerable alarma en Francia.

Una hora y media después de los hechos, efectuadas las comprobaciones pertinentes de los medidores, la Agencia de Seguridad Nuclear francesa desmentía las noticias contradictorias acerca de una fuga, y aseguraba que el accidente carece de peligro para la población cercana y el medioambiente.

Marcoule no es una central nuclear y carece de reactor. Sus dos hornos de tratamiento de residuos se encargan de limpiar y descontaminar material, con poca carga radiactiva, procedente de otras plantas. Una portavoz de la empresa de energía EDF, responsable del complejo, ha asegurado que se trata de “un accidente industrial” y no nuclear.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ha ordenado activar los dispositivos políticos necesarios para seguir y evaluar el accidente, según declaraciones del Palacio de la Moncloa. Sin embargo, no se ha convocado gabinete de crisis, aunque sus miembros están alerta por si fuese necesario.

Tras en incidente de Fukushima, Francia manifestó su apoyo sin reservas a la energía nuclear, pero el debate acerca de su idoneidad vuelve a salir al estrado en un país que enfrenta elecciones generales el año que viene, y que cuenta con 58 reactores de los que extrae el 78% del total de la energía que consume.