El Deutsche Bank paga en Bolsa la división de su accionariado

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Las acciones de Deutsche Bank se desplomaban un 5,45% a media sesión tras el toque de atención que dieron ayer los accionistas a los nuevos co-consejeros delegados del banco, Anshu Jain y Juergen Fitschen, que sustituyen a Josef Ackermann al frente de la entidad tras una etapa de diez años.

Ackermann recibió una calurosa despedida por parte de los accionistas, que alabaron su gestión durante esta última década, mientras que Clemens Boersig, presidente del comité de supervisión, que también abandona el cargo, concentró gran parte de las críticas. Boersig es el principal promotor de Jain y Fitschen para sustituir al histórico CEO del Deutsche Bank, que había hecho campaña a favor de Axel Webber, ex presidente del Bundesbank.

El comité de supervisión es un órgano formado por varios miembros elegidos por los accionistas para promover sus intereses a través de la gestión de la empresa, así como para contratar y supervisar a los consejeros ejecutivos y el CEO. El sucesor de Boersig en este órgano, Paul Achleitner, haría bien en tomar nota del toque de atención, después de que la junta de accionistas aprobase sólo con un 77% de los votos a favor la labor del comité de supervisión, muy por debajo del 99% que logró Ackermann, y gracias sobre todo a la recomendación de ISS, uno de los mayores accionistas institucionales de Deutsche Bank y consejero del banco.

La junta de accionistas fue especialmente tensa para Boersig, al que algunos accionistas llegaron a preguntar cómo era posible que Jain alcanzase un puesto como consejero delegado sin ni siquiera hablar alemán. Boersig se defendió señalando que Deutsche Bank es un banco con negocios internacionales, aunque, en todo caso, añadió, Jain ya estaba estudiando el idioma.

Un gestor de fondos de Union Investment llegó a criticar las “graves deficiencias” de Boersig para encauzar la sucesión de Ackermann y el fracaso del consejo de supervisión para llevar a cabo sus funciones, si bien dio la bienvenida a Jain y Fitschen.

La despedida de Ackermann, por el contrario, fue más bien plácida. “Le doy las gracias al Sr. Ackermann, por su providencia y liderazgo”, llegó a señalar, según Dow Jones, Hans-Christoph Hirt, en representación de 27 fondos de pensiones y de inversión que poseen aproximadamente el 0,5% del capital de Deutsche Bank. Hirt señaló sin embargo que no estaba satisfecho con el rendimiento Boersig en una serie de cuestiones, como la planificación de la sucesión del CEO, o el enfoque del banco alemán de los temas de sostenibilidad y reputación.

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