Bruselas espera que Portugal solicite un rescate de 80.000 millones de euros

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Los países de la zona del euro esperan que uno de sus socios, Portugal, reclame una ayuda valorada en 80.000 millones de euros. Este país se encuentra inmerso en una crisis política de grandes dimensiones tras anunciar ayer su dimisión el primer ministro luso, José Sócrates, después de que un nuevo paquete de medidas de austeridad fuese rechazado por el Parlamento.

“La cantidad todavía se debe estudiar, pues todavía no hay una petición formal de Portugal, pero ésta no tardará en llegar debido a que los costes de financiación del país comienzan a escalar muy rápido. En Bruselas calculamos que la ayuda solicitada será de unos 80.000 millones de dólares”, aseguró una fuente cercana a las negociaciones que ya se encuentran en curso a la agencia Dow Jones.

Los bonos soberanos de Portugal ofrecían esta mañana en los mercados secundarios una rentabilidad por encima del 7,9% desde el 7,76% que se reflejaba ayer a última hora de la tarde en las pantallas de los operadores.

La votación sobre el nuevo paquete de austeridad de Sócrates se produjo en Lisboa poco después de que Alemania forzase a Bruselas a alargar las negociaciones que existen en torno al Fondo de Rescate Europeo (EFSF, por sus siglas en inglés).

En teoría, los jefes de Estado de la zona del euro iban a presentar en sociedad este viernes el nuevo mecanismo de blindaje para el euro, que según fuentes cercanas al sector de los hedge funds consultados por EL BOLETÍN podría haber supuesto el principio del fin de la crisis de deuda que lleva acosando a la divisa comunitaria desde principios del año pasado.

Sin embargo, la canciller de Alemania, Angela Merkel, no está de acuerdo con los plazos de pago que se han establecido (Berlín tendría que poner en el EFSF 22.000 millones de euros en total, 11.000 de ellos antes de 2013) y pidió ayer al mediodía extender el proceso de negociación hasta el próximo mes de junio. Su solicitud fue admitida.

Algunos inversores internacionales afincados en Alemania comentaron a este periódico que llevaban “semanas” esperando este movimiento por parte de Merkel. Según ellos, éste se hubiese producido antes de no haberse dado la crisis japonesa. El país asiático sufrió hace 13 días un terremoto devastador que congeló gran parte de las actividades económicas de dicho país. Ahora Tokio se enfrenta a una crisis nuclear a consecuencia de los daños sufridos en una de sus plantas.

Merkel ya se mostró en contra de los rescates financieros recibidos en Atenas (mayo de 2010) e Irlanda (noviembre de 2010). Ambos costaron a Bruselas y al FMI 195.000 millones de euros. También minaron la popularidad de Merkel y su partido, la CDU, que encara un 2011 plagado de elecciones regionales.

Ahora, uno de los países que más interés despierta en los inversores internacionales es España. Durante muchos meses se ha comentado que el efecto dominó de la crisis de deuda pondría a Madrid en el punto de mira si Portugal caía.

Esto se debe a que la exposición de la banca española al entramado financiero luso es de 108.600 millones de dólares (76.700 millones de euros), según los últimos datos -referidos al tercer trimestre de 2010- publicados por el Banco Internacional de Pagos (BIS). Estas cifras reflejan que el sistema bancario español es el más expuesto a la economía portuguesa, por delante del alemán, el francés y el británico.

Tras la dimisión de Sócrates la ministra de Economía, Elena Salgado, comentó que lo que hay de momento en Portugal es «una crisis política» que hay que observar con cautela desde los mercados y desde Bruselas.

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