Los ‘hedge funds’ confían en Alemania para asestar el golpe de gracia al euro

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Ya lo han intentado otras veces. Pero nunca en su particular cruzada contra el euro habían contado con tantas expectativas de mercado depositadas en una reunión de Bruselas como las que ha logrado convocar el encuentro que comenzará mañana y finalizará el viernes en la ciudad belga. De ella, dicen los expertos, depende el futuro del euro. Por eso los especuladores financieros se han encomendado a la canciller alemana, Angela Merkel, y afilan sus cuchillos a la espera de que el Fondo de Rescate Europeo (EFSF) no salga adelante.

“El pánico que pueden sufrir los mercados en relación al euro se mantiene alto (…) el encuentro que está programado para finales de este mes de marzo puede defraudar a éstos ante la falta de consenso a la hora de abordar soluciones para la crisis de la divisa comunitaria” asegura en sus conclusiones finales un informe al que ha tenido acceso EL BOLETÍN remitido a los clientes de un ‘hedge fund’ neoyorquino con una importante presencia en la moneda paneuropea.

Esta falta de consenso tiene como principal protagonista a Merkel, que una vez más ha puesto en jaque a Bruselas. Cuando ya parecían estar todas las cartas sobre la mesa desde el pasado lunes, desde que los ministros de Finanzas de la zona del euro acordaron las condiciones del EFSF, ahora Alemania ha vuelto a desvincularse de este preacuerdo. En él se acordaba una aportación conjunta al mecanismo de blindaje de 80.000 millones de euros en liquidez, mientras que se implantaría además un capital base de 620.000 millones de euros.

De esos 80.000 millones de liquidez, 22.000 millones correrían a cargo de Berlín, y 11.000 millones de ellos deberán ser depositados en el Fondo antes de 2013 (será en esa fecha cuando el EFSF comience a operar). Sin embargo, una información publicada esta tarde por el diario local Handelsblatt aseguraba, citando a fuentes de la formación política de la canciller (CDU), que Merkel va a intentar renegociar los plazos de pago para retrasarlos.

Si Alemania mantiene esta postura hasta el viernes y logra que no salga adelante un acuerdo sobre las nuevas funciones del EFSF, la venta masiva del euro pasará de ser una pesadilla para Bruselas a ser una realidad. Porque de darse el caso, y según la nota del fondo de alto riesgo citada con anterioridad, no existirá una seguridad financiera ni para la deuda de Portugal -que hoy se enfrenta a la votación de un nuevo paquete de austeridad para alejar la incertidumbre de su economía- ni para las deudas de Grecia e Irlanda.

Estos países ya fueron rescatados en 2010 (Grecia en mayo e Irlanda en noviembre), pero a pesar de la maniobra la rentabilidad que ofrecen sus bonos soberanos, que son un referente para evaluar la confianza de los inversores en la solvencia de un país, sigue siendo, a día de hoy, preocupante. Los papeles de Irlanda a diez años ya han superado por primera vez el 10% de rentabilidad y los helenos se mantienen por encima del 12%.

Además, sin acuerdo tampoco existirá una seguridad financiera para el sistema bancario español, y en particular para afrontar una reestructuración de las cajas. Los inversores internacionales consultados por este periódico consideran que las estimaciones del Banco de España sobre los costes de este proceso se quedan muy por debajo de la realidad. Desde Madrid se considera que la reforma de las cajas no alcanzará los 15.000 millones de euros.

Pero las cifras que baraja el entramado financiero internacional, sin embargo, oscilan entre los 20.000 y los 80.000 millones de euros en un escenario ‘amistoso’ y más de 100.000 millones de euros (alrededor de un 10% del PIB del país) en otros más complicados. La calificadora Moody´s, por ejemplo, tiene unas previsiones de hasta 120.000 millones de euros en un escenario difícil para estas instituciones financieras.

Tampoco las reformas de austeridad en la región tan necesarias para los mercados se mantendrían, según los especuladores financieros. “Consideramos que las reformas realizadas hasta la fecha en los países más afectados por la crisis de deuda han sido excelentes, pero no existen garantías de que esto vaya a continuar siendo así”, explica el documento elaborado por el ‘hedge’ de Wall Street citando un contexto en el que no exista acuerdo.

Estos tres motivos -la falta de consenso para desarrollar un mecanismo efectivo de blindaje que conllevaría una falta de apoyo financiero y un posible parón en las medidas de austeridad de algunos países- sugieren para los especuladores una incertidumbre peligrosa en cada emisión de deuda que tenga lugar en algunos países periféricos a partir del próximo mes. “Todo lo que se necesita [en el caso de que no salga adelante el EFSF] es una subasta pobre para mandar el euro en espiral hacia el abismo”, comentaba la nota del fondo de alto riesgo estadounidense.

Por lo tanto, todo parece estar en manos de la canciller alemana, que actuará, según los analistas políticos consultados, con un ojo puesto en Alemania, donde su escasa popularidad puede verse finalmente enterrada del todo en 2011, un año en el que la mitad del electorado alemán está convocado a las urnas para elegir a sus líderes regionales. Según una encuesta publicada hoy por la revista Stern y elaborada por el instituto Forsar, la CDU de la canciller conseguiría el 33% de los votos, mientras que los liberales (FDP) aportarían a la actual coalición gobernante un 5%. El sondeo indica que en la oposición Los Verdes acapararían el 20% de las papeletas mientras que el SPD conseguiría el 25%.

Es decir, que la coalición que actualmente lidera desde el Gobierno Merkel cosecharía un 38% de los votos frente a un 45% del SPD y Los Verdes en conjunto.

Así, con toda las miradas puestas en Berlín y Bruselas, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha decidido pronunciarse sobre los ‘hedge funds’. El banquero ha dicho hoy en un evento de carácter privado que aún “queda mucho por hacer” para mejorar el funcionamiento del sector financiero. “Creo que ahora mismo estamos a mitad de camino en las reformas que la crisis ha evidenciado”, comentó Trichet para destacar la importancia de implantar una mayor transparencia en algunas instituciones financieras y la necesidad urgente que hay para llegar a una decisión sobre cómo definir y tratarlas, según informa Dow Jones.

No obstante, Trichet ha mostrado cautela con las normas reguladoras. “Tenemos que asegurarnos de que una mayor regulación no sea un incentivo para que las instituciones financieras decidan establecer sus actividades en áreas no reguladas”, comentó el banquero, en una clara referencia a las plataformas bursátiles de último modelo que cada vez abundan más en Internet y que suelen escapar a los reguladores internacionales.

Trichet abandonará la presencia del BCE el próximo mes de octubre y será sucedido, según todos los pronósticos, por el actual gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi.

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