La catástrofe japonesa pone en jaque a la recuperación económica global

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La recuperación mundial se enfrenta a un nuevo reto. Los mercados internacionales cada vez observan con mayor preocupación el desastre nuclear al que parece dirigirse Japón, la tercera potencia económica del mundo hasta el momento. Esto ha generado fuertes caídas en las bolsas desde el día de ayer, además de una gran volatilidad en los mercados de crudo. Y son muchas las empresas que dependen de las exportaciones niponas que ya se preparan para la falta de suministros.

A la crisis de deuda europea ahora y las tensiones del norte de África ahora hay que sumarle el desastre japonés.

La deuda nipona se deprecia a pasos agigantados, y los seguros contra el impago de la misma han subido un 51% de precio desde el pasado viernes, según informa Dow Jones. Además, en el ámbito corporativo, multitud de empresas con proyección internacional (como las que componen el sector automovilístico o el tecnológico) han cerrado sus puertas y miles de turistas que pretendían visitar el milenario país han decidido cancelar sus planes a última hora.

El Banco de Japón hace lo que puede, pero probablemente –dicen expertos citados por The Wall Street Journal- tenga que hacer más que eso. Hasta el momento, la institución ha inyectado varios billones de yenes en la economía del país para tratar de estabilizar, por lo menos, sus finanzas. Pero los 30 billones de yenes (unos 368.800 millones de dólares) prestados a tres y seis meses de vencimiento a un tipo del 0,1% no han logrado calmar a los inversores, y el Nikkei ayer cerró con caídas de hasta el 11%.

David Zervos, analista de Jefferies & Co, un banco de inversión estadounidense, escribió recientemente a sus clientes que espera que el Banco de Japón «entienda que es la única institución en el mundo que puede implantar ahora mismo un poco de orden en los mercados financieros». Zervos pide que la institución incremente su programa de compra de activos desde los actuales 10 billones de yenes (120.000 millones de dólares), que ya de por sí doblan la cantidad inicial del programa, hasta los 50 billones de yenes (unos 614.660 millones de dólares).

Por el momento, Europa y EEUU han descartado intervenir en Japón ya que consideran que el país tiene la suficiente liquidez como para afrontar esta crisis. «Ha pasado una década desde la última intervención monetaria estadounidense ahí y hay un rechazo extremo por parte de las autoridades de EEUU ha repetir la acción» aseguró el ex director del Departamento de Asuntos Monetarios de la Reserva Federal de EEUU, Vincent Reinhart. «Confiarán en los japoneses», puntualizó.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA