Incertidumbre en los mercados australianos ante la posibilidad de un parlamento dividido

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El entramado económico y financiero en Australia se mantiene alerta. El próximo 21 de agosto tendrán lugar las elecciones generales, y cabe la posibilidad de que el país oceánico tenga que asumir los conflictos que generaría un parlamento dividido; un resultado que no se ha dado desde 1940. La incertidumbre ya se ha adueñado de los mercados australianos, que se mantienen en situación de calma tensa.

El asunto se resolverá en la Cámara Baja del país. Si ninguno de los dos grandes partidos -los laboristas y los conservadores- obtiene una mayoría absoluta en el Congreso australiano, cuatro importantes factores, de vital importancia para la economía local, se verán afectados: una proposición de impuesto a las mineras, los precios del carbón, un nuevo plan nacional de banda ancha y la intención de los conservadores de implantar unos presupuestos de emergencia, dada la situación actual. La falta de consenso otorgaría un poder determinante a legisladores independientes, que dejarían al Gobierno con un escaso margen de maniobra a la hora de aprobar políticas económicas y de cualquier otra índole.

Los dos grandes damnificados, en opinión de los expertos, serían el dólar australiano y la deuda soberana del país. “La posibilidad de un parlamento dividido no está en el radar de los mercados, por lo que un resultado similar sería sin duda negativo para el dólar australiano y la rentabilidad de los bonos”, afirmó Paul Brennan, el director del departamento de Investigación y Análisis de Citigroup, en declaraciones al portal financiero Dow Jones.

No obstante, la incertidumbre es palpable. Así, el bono a diez años australiano mantiene un diferencial con la principal referencia del mercado, el ‘bund’ alemán, de 261,8 puntos básicos. Hace un mes, los bonos de la antigua colonia británica registraban cerca de diez puntos básicos menos; 252,5, siempre respecto al ‘bund’. Los bonos portugueses, por ejemplo, mantienen un diferencial con el papel germano de 274,9 puntos básicos. El dólar australiano, por su parte, cotizaba hoy a 1,10803 dólares estadounidenses.

“Un resultado electoral tan forzado, con un grupo de independientes controlando el Ejecutivo generaría miedo ante una política inactiva”, recalcó Greg Gibbs, estratega de divisas del Royal Bank of Scotland (RBS).

El parlamento dividido está a un margen de doce diputados para hacerse realidad. Si los laboristas de la primera ministra, Julia Gillard, pierden esos doce sitios en el Congreso -el 1,5% del total de diputados-, y van a parar al partido Liberal Nacional de Tony Abott, el candidato conservador, la división sería un hecho. Por su parte, Abott está a 17 asientos de la mayoría absoluta en la Cámara Baja, pero la mayoría de los analistas políticos locales no creen que vaya a conseguir superar el reto.

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