¿’Calexit’? La victoria de Trump alimenta las ansias independentistas de California

Donald Trump, presidente electo de EEUU

El movimiento ‘Yes California’ pone sobre la mesa una campaña para que el estado someta a referéndum su pertenencia a EEUU en 2018. Una California independiente de EEUU. No, no es la trama de una nueva película del Zorro, es la propuesta que un grupo, todavía marginal, ha puesto sobre la mesa tras la sorprendente victoria de Donald Trump en las elecciones del pasado martes.
 
‘Yes California Independence Campaign’, como se llama la campaña puesta en marcha, pretende que se convoque un referéndum tan pronto como 2018 para decidir sobre la independencia del estado. El movimiento, por extraño que pueda parecer, cuenta con el apoyo de Shervin Pishevar, un inversor ángel que se ha comprometido a financiar la campaña.
 
“California es la sexta economía más grande del mundo, es más poderosa económicamente que Francia y tiene una población mayor que Polonia. Punto por punto, California compara y compite con países, no sólo con los otros 49 estados”, señala ‘Yes California’ en un comunicado que recoge Business Insider.
 
No hay un camino previsto que pueda seguir California para abandonar la Unión. La Constitución establece procedimientos para entrar en la misma, pero no para abandonarla. Sin embargo, Louis Marinelli, presidente de ‘Yes California’, pretende reunir las firmas necesarias para que la pregunta sobre la independencia se incluya en el boleto electoral de 2018, cuando los californianos elegirán a su nuevo gobernador.
 
Hasta el momento Marinelli ha presentado nueve iniciativas de este tipo, pero no ha logrado nunca reunir las 400.000 firmas necesarias. A partir de ahí, y si la propuesta saliese victoriosa, habría dos caminos para la independencia:
 
Un miembro de la delegación federal de California propondría en Washington una Enmienda a la Constitución de los EEUU que permitiese al Estado de California retirarse de la Unión. La enmienda tendría que ser aprobada por dos tercios de la Cámara de Representantes y dos tercios del Senado. Si la Enmienda fuera aprobada sería enviada a las cincuenta legislaturas estatales para ser considerada. Tendría que ser aceptada por al menos 38 de los 50 estados.
 
La otra alternativa que maneja el movimiento pasa por que California pidiese una convención de los estados. En ese sentido, la Enmienda que concediese a California su independencia tendría que ser aprobada por dos tercios de los delegados a esta convención. Aprobada, la Enmienda sería enviada a las cincuenta legislaturas estatales para ser consideradas y 38 de los 50 estados tendrían que aprobarla.
 
A no ser que se remonte a la Guerra de Secesión, ningún estado se ha planteado seriamente abandonar la Unión, a pesar de los coqueteos de Texas hace poco, en pleno apogeo del Brexit.