La economía alemana, pendiente de la salvación del euro, según uno de los grandes institutos de coyuntura

Los fabricantes de coches confían en que las repercusiones del Plan 2000E se dejen sentir en las ventas en junio, tras conocer los datos de mejora experimentados en mayo. Aunque la caída es todavía muy acusada (un 38,7%), ya se empieza a producir una cierta reactivación. De hecho, Los concesionarios señalan que las ventas a particulares tan solo descendieron un 10,2% desde la aplicación de las ayudas gubernamentales, durante la última semana de mayo.

La patronal de fabricantes Anfac dio a conocer los datos de venta de mayo y aunque éstos han sido un 38,7% menores que en el mismo mes de 2008, esta cifra es cuatro puntos mejor que el acumulado en los cinco primeros meses de 2009, un 42,7% menos.

El comportamiento de las matriculaciones esta última semana del mes ha sido muy heterogéneo. Así, en Navarra, que fue la primera comunidad autónoma donde se implantó un plan de ayudas, las ventas crecieron un 51,7%, respecto a la misma semana de 2008. Castilla-León también tuvo un buen comportamiento, con un crecimiento del 10,4%.

El dato negativo lo aportan Andalucía, Baleares, Murcia y Canarias, según Faconauto que señala que allí el plan no terminar de arrancar.

Las previsiones que maneja Anfac apuntan a que se matriculen alrededor de 100.000 unidades adicionales más en este año 2009 gracias al plan impulsado por el Gobierno.

El sector de la reparación de automóviles ha comenzado a notar los efectos de la crisis durante el primer trimestre de 2009. El volumen de contratación cayó un 6%, en contra de la creencia general que apunta a los talleres como los grandes beneficiados de la caída de las ventas de coches.

Las reparaciones de los automóviles han caído moderadamente en el último año. Aunque no se puede comparar con la debacle sufrida por el sector de venta (hoy se han publicado los datos de mayo y la bajada casi llega al 39%), lo cierto es que, por el contrario de lo que popularmente se piensa, los talleres no están haciendo su agosto con la crisis.

De hecho, en chapa y pintura se han experimentado caídas de entre el 4% y el 5%, y en mecánica y electrónica este porcentaje alcanza el 6%, según la Confederación Española de Talleres de Reparaciones (Cetraa). “Es una bajada poco significativa, pero la más desgraciada en décadas”, aseguran.

Estos datos tiran por la borda la percepción generalizada de que los talleres se están beneficiando de la crisis, ya que como los ciudadanos no pueden comprarse un automóvil nuevo optan por cuidar más el suyo.

La misma bajada de ventas está propiciando que haya menos coches en circulación que requieran este tipo de servicios. A ello se une que los particulares están reduciendo el uso de sus vehículos, para ahorrar en combustible. Pero la crisis no es el único motivo que ha perjudicado a los talleres: el endurecimiento de las multas por velocidad está llevando a los conductores a pisar menos el acelerador y, por tanto, a tener menos accidentes.

Aun así, el ajuste de los precios al alza ha compensado la caída en la prestación de servicios, lo que ha propiciado un alza en la facturación de los talleres de un 0,09% durante el primer trimestre de 2009, respecto al mismo período del año pasado.

Sin embargo, la desaceleración en el sector es evidente, situación que, según cifras facilitadas por Cetraa, ha provocado que en lo que va de año hayan tenido que cerrar en torno a 1.200 talleres de los 49.000 que operan en nuestro país, quedándose en el paro unos 3.300 trabajadores.
Además las ayudas gubernamentales no reparan en el estado de este ramo y les excluyen por completo.

Aunque el Plan 2000E permitirá que se incentive la venta de vehículos y, por tanto, que se mantenga el parque automovilístico (lo que les repercutirá indirectamente), las demandas concretas de los talleres son obviadas. Reclamaciones que pasan por apoyos en formación y ayudas para acceder a las tecnologías para el automóvil.

En España 160.000 personas trabajan en el sector de las reparaciones, de los que 130.000 lo hacen en talleres independientes. El resto pertenece a los conocidos como “talleres de marca”, pertenecientes a los propios fabricantes de vehículos.

Según Cetraa son éstos los que “están sufriendo muchas más complicaciones”, ya que no sólo padecen la escasa venta (uno de los pilares de su negocio, que arrastra a mantenimientos y reparaciones), sino que sus recambios y mano de obra son más costosos, por lo que los clientes optan por acudir a los independientes.