El Banco de Inglaterra reedita su programa de estímulos de hace siete años

Banco de Inglaterra
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Iberdrola, a través de su filial británica Scottish Power, es la única española que de momento se verá beneficiada por el regreso a la compra de bonos corporativos. La última batería de estímulos aprobada por el Banco de Inglaterra como medida de contención ante los posibles efectos adversos del Brexit no es tan novedosa como cabría pensar. La decisión de lanzarse a la compra de bonos corporativos emitidos en libras ya se tomó en el verano del año 2009, en plena cresta de la crisis bancaria europea.
 
Ahora, como entonces, una compañía española logró hacerse hueco en la lista inicial de posibles objetivos de compra del banco central vigilante de la divisa británica: Iberdrola. La eléctrica ha vuelto a ser la única nacional que cumple con solvencia todos los criterios fijados por la institución que rige el gobernador Mark Carney, según ha hecho público esta semana.
 
En el marco del plan de estímulo vigente, que contempla compras de títulos de renta fija por un máximo de 10.000 millones de libras mensuales por espacio de un año y medio, lo que se traduce en unos 11.800 millones de euros al mes, se ha dado un paso más hacia la compra de bonos emitidos por corporaciones privadas. Todo ello con dinero de nueva emisión, lo que supone la monetización de una buena partida de la deuda emitida en libras.
 
Los objetivos que persigue el equipo de Carney pasan por reducir “el coste de financiación de las empresas” al rebajar el rendimiento aparejado a estos bonos corporativos. A la par, según ha explicado, que provocar “un reajuste de las carteras de inversión hacia activos de mayor riesgo” en búsqueda de una mayor rentabilidad que fomentará igualmente la emisión de nuevos bonos empresariales con más largos vencimientos en muchos casos.
 
De momento, Scottish Power, filial de la eléctrica española Iberdrola, ha sido la única española en entrar en una lista que fija como criterio no solo la emisión en libras, como hizo el Banco Central Europeo (BCE) para bonos emitidos en euros, sino que se requiere que sean emitidos por compañías intrínsecamente ligadas a la economía de Reino Unido. En el radar del Banco de Inglaterra entran dos emisiones de esta sociedad, una con fecha de vencimiento fijada para el año 2023 con un saldo vivo de 250 millones de libras y otra para 2041 por 100 millones.
 
Otra de las compañías españolas con fuertes intereses en Reino Unido es Telefónica, que de momento no ha sido incluida en la lista. Cabe destacar que probablemente mientras la composición de este elenco se debatía todavía el futuro de O2, la filial en el mercado británico de la gigante de la Bolsa española. Hace siete años, la entonces presidida por César Alierta tampoco apareció en el primer recuento, pero sí se incluyó en posteriores y el Banco de Inglaterra ya ha adelanado que la lista puede ser actualizada en cualquier momento de la vigencia de un programa cuya puesta en marcha aún se está “revisando” en detalle.