Barroso acusa a la Comisión Europea de discriminarle

José Manuel Durao Barroso, expresidente de la Comisión Europea
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Dirige una carta a Juncker tras conocer que perderá sus privilegios como expresidente y será investigado por posible conflicto ético al fichar por Goldman Sachs José Manuel Durao Barroso, expresidente de la Comisión Europea, ha acusado al Ejecutivo comunitario de tratarle de forma «discriminatoria» e «inconsistente». Una acusación que se produce después de que ayer se conociese que el portugués perderá el “acceso privilegiado”, que le corresponde como antiguo alto cargo, a la institución, y que pasará a ser considerado como un ‘lobista’ en sus contactos con Bruselas.

Unas medidas que fueron comunicadas por carta por el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, a la Defensora del Pueblo de la UE, Emily O’Reilly. Todo ello, después de la gran polémica que suscitó el fichaje de Barroso por Goldman Sachs.

Sin embargo, lejos de achantarse, Barroso ha respondido con una nueva misiva dirigida al propio Juncker; es decir, a quien ha sido su sustituto. Así, según ha desvelado el corresponsal del Financial Times en Bruselas, Duncan Robinson, el portugués considera «carentes de base» y «totalmente inmerecidas» las sospechas contra él. 

A juicio de Barroso que el «mero hecho de trabajar para Goldman Sachs despierte cuestiones de integridad» es una alegación que resulta «discriminatoria contra mí y contra Goldman Sachs». Del mismo modo que siembra la sospecha sobre el proceso con el que un Comité Ético ad hoc evaluará su fichaje.

Este comité fue también anunciado por Juncker en la citada carta y ha sido el resultado de la presión de más de 140.000 personas que firmaron una petición al respecto. Además, estará formado por tres exaltos funcionarios de la UE, a priori de un contrastado perfil independiente.

Pero Barroso tampoco parece muy contento con esta iniciativa e insinúa en la misiva a la que hace referencia el FT, que «me preocuparía que una decisión sobre mi status ya haya sido tomada». Eso sí, después de apuntar: «aunque en principio no tengo ningúna objeción» al respecto. 

Y es que, como apunta la publicación financiera, quizá el portugués se sienta injustamente tratado en comparación con otros antiguos miembros del Ejecutivo comunitario que también han pasado a grandes puestos directivos en grandes empresas por la consabida vía de la puerta giratoria sin suscitar una reacción similares.

Así, sin necesidad de alejarnos de la última Comsión Barroso, Viviane Reding, Neelie Kroes o Joaquín Almunia, han sido protagonistas de movimientos similares; con lo que, especula el diario, el singular papel de Goldman en la crisis financiera podria estar haciéndose sentir.