Draghi deja sin cambios (por ahora) su programa de compra de bonos

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo
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El BCE avisa de que los tipos bajos “no deben utilizarse como justificación de todo lo que va mal a los bancos hoy en día”. Las nuevas medidas de estímulo que reclama el mercado al Banco Central Europeo (BCE) deberán esperar al menos unos meses. En su reunión de hoy, el Consejo de Gobierno no sólo ha decidido mantener sin cambios el actual programa de expansión cuantitativa (QE), sino que ni siquiera ha debatido sobre su extensión, según ha señalado el presidente de la institución, Mario Draghi.
 
Según ha defendido el banquero italiano durante su comparecencia en Frankfurt, la actual política monetaria del BCE está siendo “efectiva”, por lo que no existen cambios que justifiquen “una decisión de actuar”, sino que la institución se centrará en la “implementación” de las medidas actualmente sobre la mesa.
 
No obstante, Draghi no cierra la puerta a que en un futuro cercano pueda tomar nuevas decisiones: “las compras mensuales de activos de 80.000 millones de euros están destinadas a funcionar hasta marzo de 2017, o más allá, si fuera necesario”, ha apuntado, para añadir que “se examinarán todas las opciones que puedan tomarse para remodelar el programa de deuda si es necesario”.
 
El BCE ha decidido también mantener los tipos de interés de referencia en el 0%, sus mínimos históricos, mientras que el tipo de depósito, la tasa que penaliza los depósitos que los bancos tienen en la institución, continúa en el -0,4%. A este respecto, Draghi ha reconocido que la situación actual de tipos negativos “es un desafío para la banca”, pero también ha enviado un aviso a navegantes al apuntar que “no debe utilizarse como justificación de todo lo que va mal para los bancos a día de hoy”.
 
En lo que se refiere a las nuevas previsiones económicas del BCE, Draghi ha dado una de cal y otra de arena. La institución augura un crecimiento de un 1,7% este año, lo que supone una ligera revisión al alza respecto al 1,6% pronosticado en junio. De cara a 2017 recorta sin embargo una décima el pronóstico, hasta un crecimiento del 1,6%. En 2018, la economía europea también crecerá un 1,6% si se cumplen los pronósticos.
 
Respecto al IPC, los expertos del BCE prevén una inflación del 0,2 % para la zona del euro este año, del 1,2% en 2017 y del 1,6% en 2018.