Los seguidores de Trump amenazan de muerte a un jerarca republicano

Donald Trump, precandidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos
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Steve House, presidente del partido en Colorado, ha recibido llamadas intimidantes después de la polémica convención del fin de semana El presidente del partido republicano de Colorado, Steve House, ha denunciado que él y su familia están recibiendo amenazas de muerte por parte de los seguidores de Donald Trump.

Estos acontecimientos se producen después de la controversia que ha rodeado a las primarias del pasado fin de semana en el estado, en las que Ted Cruz se hizo con los 13 delegados de la convención del estado, y con 21 más a través de una serie de comisiones en los diferentes condados. Es decir, el senador por Texas se hizo con los 34 delegados en juego.

Sin embargo, Steve House ha acusado a los seguidores de Trump de no reconocer el hecho de que otro candidato ha tenido «una estrategia y un equipo de campaña mejores». De esta forma, según el jerarca republicano en Colorado ha informado en su página de Facebook, desde el domingo, no habría parado de recibir llamadas telefónicas en las que se le ha intimidado tanto él como su familia. Incluso poniendo en cuestión sus vidas.

“Es una vergüenza que haya gente que piense que tiene derecho a amenazarme a mí y a mi familia simplemente porque no les ha gustado el resultado de unas elecciones”, ha declarado House. Todo ello, pese a que Trump prácticamente renunciase a hacer campaña en el estado al preferir darlo por perdido.

El neoyorquino optó, en su lugar, por acusar al aparato estatal del partido del elefante de «sesgado» y a Cruz de estarle robando la elección. Principalmente por la particularidad del sistema de asignación de delegados de este estado ya que, en lugar de hacerse mediante una elección directa, son los activistas del partido los que eligen a sus representantes mediante un procedimiento complejo.

Es decir, se trata así de un proceso que mide la capacidad organizativa y fortaleza de cada candidatura. No precisamente la mayor fortaleza de Trump que no ha sido capaz ni tan siquiera de registrar a tiempo a sus hijos para que voten por él.

Probablemente por ello, una vez más, el neoyorquino eligió prender la chispa de la confrontación contra el ‘establishment’ ya que, en gran parte, es en ello en lo que ha basado su campaña. Y también una vez más, ha sido el propio aparato republicano quien así se lo puso ‘en bandeja’ al celebrar la victoria de Cruz con un ‘tuit’ en la cuenta oficial del partido en Colorado en el que se utilizaba el ‘hashtag’ “Never Trump”.

Un ‘tuit’ que House ha asegurado que no fue autorizado y que está siendo investigado; pero que, en todo caso, ha servido para alimentar el resentimiento con el que el neoyorquino alimenta su campaña. Un paso más hacia la fragmentación de los conservadores, cada vez más lejos de restañar sus heridas de cara a las presidenciales.