La izquierda europea califica el plan Juncker de “palabras vacías”

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea
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Juncker plantea movilizar 315.000 millones para reactivar el crecimiento económico sin aumentar la deuda pública y crear un millón de empleos en los próximos tres años. La Comisión Europea que preside Jean-Claude Juncker ha presentado su plan de 315.000 millones de euros que persigue reactivar el crecimiento económico sin aumentar la deuda pública y crear un millón de empleos en los próximos tres años.

Los principales grupos políticos del Parlamento Europeo han dado una bienvenida cautelosa al plan Juncker, diciendo que aunque les hubiera gustado que el capital del fondo de inversión fuera más alto, supone un buen comienzo.

Muchas más críticas ha recibido Juncker por parte de los partidos de la derecha e izquierda. “Este paquete es sólo palabras vacías”, señaló Dimitris Papadimoulis de la Izquierda Unitaria Europea, para el que “no hay un solo euro de dinero fresco” en este plan.

Por parte de la extrema derecha, Gerolf Annemans del partido belga Vlaams Belang, ha criticado que el plan “es una farsa, es reciclaje y re-etiquetado. Es inútil, y un hocus-pocus y abracadabra”.

El plan de Juncker contempla movilizar 315.000 millones de euros entre 2015 y 2017 e invertir esta cantidad en proyectos de interés europeo -como el transporte o la energía- para reactivar la economía europea.

Sin embargo, a pesar de lo llamativo de las cifras, el denominado plan Juncker se fundamenta sobre una base de apenas 13.000 millones de euros de dinero público pero no nuevo, procedente de la Unión Europea (8.000 millones) y del Banco Europeo de Inversiones (5.000 millones).

El resto se pediría prestado a los mercados o sería capital privado que tenga interés en realizar los proyectos seleccionados, ya que la intención es no generar más déficit o deuda en los países y no ampliar los presupuestos de la UE.