El consejero delegado de Apple reconoce públicamente que es gay

Logotipo de Apple
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Tim Cook cree que merece la pena sacrificar parte de su intimidad si puede ayudar a la gente para seguir reclamando la igualdad. El consejero delegado de Apple, Tim Cook, se ha declarado homosexual en una carta que publica en Bloomberg Businessweek: «Aunque nunca he negado mi sexualidad, nunca lo he reconocido públicamente hasta ahora. Así que permítanme ser claro: estoy orgulloso de ser gay, y considero que ser gay es uno de los mayores dones que Dios me ha dado».

Según escribe Cook, este hecho le ha dado una comprensión más profunda de lo que significa pertenecer a una minoría y le ha hecho más empático. Aunque reconoce que ha sido duro e incómodo a veces, le ha proporcionado más confianza en sí mismo y le ha permitido superar la adversidad y la intolerancia. «También me ha dado piel de rinoceronte, que viene muy bien cuando eres el CEO de Apple», añade.

Cook afirma que el mundo ha cambiado mucho desde que era un niño, porque EEUU está avanzando hacia la igualdad del matrimonio y las figuras públicas que «valientemente» han salido han ayudado a cambiar las percepciones y «nos han hecho más tolerantes», apunta, si bien advierte de que todavía hay leyes en algunos estados que permiten a los empresarios despedir a sus empleados basándose únicamente en su orientación sexual. «Hay muchos lugares donde los propietarios pueden desalojar a los inquilinos por ser gay», explica.

«Siempre aseguraré que ha sido una decisión difícil. La privacidad es de lo más importante para mí y quiero reservarme una parte de ella. He hecho de Apple mi vida profesional y seguiré dedicando todo mi tiempo en llegar a ser el mejor directivo que pueda ser», ha subrayado Cook.

Cook asegura que no se considera un activista pero que se ha dado cuenta de lo mucho que se ha beneficiado con el sacrificio de otros. Así que si declarar públicamente su homosexualidad puede ayudar a alguien, llevar el consuelo a los que se sienten solos o inspirar a la gente a insistir en su igualdad, «entonces vale la pena» sacrificar parte de su intimidad.