Draghi tensa la cuerda con Merkel: pretende comprar ‘bonos basura’ de Grecia y Chipre

Mario Draghi, presidente del BCE
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Draghi presentará esta semana en la reunión que se celebrará en Nápoles el plan del BCE de compra de activos garantizados (ABS). Mario Draghi está presionando para que el Banco Central Europeo (BCE) compre créditos bancarios de Grecia y Chipre con calificación de grado especulativo (‘bonos basura’), un movimiento que podría exacerbar las tensiones entre la institución de política monetaria y Alemania, según publica Financial Times.

Se espera que Draghi presente esta semana en la reunión que se celebrará en Nápoles (y no en Frankfurt como es habitual) el plan del BCE de compra de activos garantizados (asset backed secutities o ABS), uno de los últimos cartuchos con los que intenta salvar a la eurozona del estancamiento económico.

En ese sentido, según el diario británico, el consejo del BCE propondrá que los requisitos existentes sobre la calidad de los activos aceptados por el banco se relajen para permitir a la institución comprar ABS de Chipre y Grecia. La propuesta de Draghi está diseñada para hacer que el programa sea lo más inclusivo posible. Si es respaldado por la mayoría de los miembros de consejo de gobierno del BCE, el banco central podría comprar instrumentos de los bancos de los 18 estados miembros de la eurozona.

Sin embargo, la idea es probable que se enfrente a una fuerte oposición de Alemania, tensando todavía más unas relaciones que no pasan por su mejor momento. El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, también miembro del consejo de gobierno del BCE, ya ha formulado objeciones al plan de compra de ABS, que según él deja el balance del banco central también expuestos a riesgos.

Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas de Alemania, también ha expresado su oposición, diciendo que las compras aumentarían las preocupaciones sobre posibles conflictos de interés entre el papel del BCE como responsable de la política monetaria y supervisor bancario.

Sin embargo, Draghi considera que los ABS de Chipre y Grecia sólo representan una pequeña proporción del mercado de titulizaciones europeo, que sin embargo servirían para liberar miles de millones de liquidez para los bancos de las dos economías más débiles de la eurozona, e impulsar así el crédito a empresas. Como los activos de estos países son potencialmente más arriesgados que los del resto de bancos de la eurozona, el BCE podría compensar esta situación mediante la compra de proporciones más pequeñas de estas titulizaciones, señala FT.

En la actualidad, el BCE sólo acepta ABS como garantía a cambio de sus préstamos baratos si tienen una calificación mínima de al menos el ‘Triple B’, la calificación más baja de grado de inversión.