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9 de diciembre de 2019, 9:11:05
Mercados

Renta Fija


La deuda en negativo se duplica a la espera de otra vuelta de tuerca de los bancos centrales

El volumen de la deuda de rendimiento negativo pasa en ocho meses de seis a 13,2 billones de dólares.

Por Luis Suárez

El volumen de la deuda de rendimiento negativo sigue disparándose a la espera de que el Banco Central Europeo (BCE) de una nueva vuelta de tuerca a su política monetaria ultra acomodaticia en los próximos meses. En un período de apenas ocho meses, los títulos de renta fija que no pagan intereses -sino por los que hay que pagar- se han más que duplicado, de acuerdo con un informe de los analistas de BNP Paribas Asset Management.


Si en octubre del año pasado el valor del ‘Índice de Deuda de Rendimiento Negativo Global Bloomberg Barclays’ marcaba casi seis billones de dólares, desde entonces ha aumentado en más de siete billones de dólares hasta establecer un nuevo récord histórico de 13,2 billones de dólares a finales de junio.

El aumento del volumen de los instrumentos de renta fija de rendimiento negativo se explica por el “reciente giro” de los bancos centrales, explican los expertos del banco francés. Los responsables de la política monetaria se “han alejado la normalización de la política monetaria (es decir, el aumento de los tipos desde los bajos niveles asociados a la política monetaria no convencional) hacia nuevos recortes de los tipos de interés oficiales”.

La justificación de este cambio de tercio de la política monetaria incluye factores como el temor a las repercusiones negativas de las tensiones comerciales entre EEUU y China o la ausencia continua de presiones inflacionistas en las economías desarrolladas. “La situación actual es una manifestación de la incapacidad de los mercados financieros mundiales para salir de la era del rendimiento ultra bajo de los bonos que los bancos centrales crearon a raíz de la crisis financiera mundial”, señalan los analistas de BNP Paribas.

Estos expertos se muestran críticos con la situación. “Las políticas no convencionales aplicadas por los bancos centrales en los últimos años no han conducido ni a un aumento de las tasas de crecimiento económico, ni a un fin de las tendencias desinflacionistas de la economía mundial”, critican. Si esta política “ha demostrado ser ineficaz hasta ahora y no está exenta de riesgos (por ejemplo, asignaciones incorrectas de capital, fomento de la desigualdad), ¿tiene sentido seguir aplicándola?”, se preguntan.

Pero lo cierto es que estas dudas que dejan en el aire los expertos de BNP no parecen tenerlas los representantes de los grandes bancos centrales mundiales. En Europa se espera que el BCE, que tiene actualmente el tipo de depósito en el -0,40%, recorte los tipos de interés antes de que acabe el año, antes de iniciar un nuevo programa de compra de activos. En Japón hace ya tres años que el Banco de Japón introdujo los tipos negativos e incluso en EEUU, donde la Fed había comenzado hace tiempo a endurecer la política monetaria, se prepara ya el primer recorte en nueve años.

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