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23 de octubre de 2019, 7:21:09
Mercados

Renta Fija


Grecia e Italia, de ‘apestados’ a últimas oportunidades de inversión en la deuda europea

La continua caída en las rentabilidades de los bonos soberanos europeos deja cada vez menos opciones a los inversores para obtener alguna rentabilidad.

Por Luis Suárez

Grecia e Italia. Hasta hace poco dos países en la lista negra de los inversores en deuda soberana europea, solo aptos para aquellos dispuestos a asumir grandes riesgos. Ahora mismo, prácticamente las dos únicas opciones que encuentran si quieren sacar algo de rendimiento a su dinero, después de que incluso la deuda portuguesa haya entrado en varias de sus denominaciones en terreno negativo.


La rentabilidad de la deuda soberana europea no ha parado de caer en lo que va de año, pero por si había alguna duda, la última reunión del Banco Central Europea (BCE) dejó claro que la política monetaria seguirá propiciando los tipos de interés bajos. De hecho, el presidente de la institución, Mario Draghi, no solo alejó el horizonte de las subidas de tipos, sino que abrió la puerta a un nuevo recorte. Incluso está sobre la mesa la opción de que se retomen las compras de bonos, ante la debilidad de la inflación y del crecimiento económico.

“La postura del BCE ha estrechado los spreads soberanos”, señala Axel Botte, estratega en Ostrum Asset Management, filial de la francesa Natixis IM. “Incluso los rendimientos de los bonos portugueses con vencimiento a cinco años ahora se negocian en territorio negativo”, apunta este experto, por lo que “los inversores se ven obligados a comprar deuda italiana o griega”.

Actualmente, el bono italiano de deuda a diez años ofrece en el mercado secundario una rentabilidad del entorno de un 2,4%, un descenso respecto al 2,7% que llegó a ofrecer hace apenas un mes a pesar de que la Unión Europea acaba de iniciar formalmente el camino para multar al país por no tomar medidas para reducir la deuda pública. Según apunta Botte, “el Gobierno parece estar dispuesto a evitar un enfrentamiento con la Comisión Europea, pero se niega a incluir el prometido aumento del IVA. En cualquier caso, el déficit presupuestario para 2020 asciende a 23.000 millones de euros o 1,5 pp del PIB”.

En el caso de Grecia, la rentabilidad del bono a diez años se encuentra por debajo del 2,8%, muy cerca ya del italiano. Atrás quedan los tiempos en los que el país estaba excluido de los mercados de renta fija y bajo las duras condiciones de un rescate de sus socios europeos. En marzo de este año, el país realizó su primera subasta de deuda a diez años desde 2010, y en ella colocó 2.500 millones de euros a un tipo del 3,90%, por debajo del 4,125% estimado al comienzo de la subasta.

Desde entonces, las rentabilidades han seguido cayendo. Junto a las decisiones del BCE, ha influido mucho en este comportamiento de los mercados las expectativas de que los conservadores de Nueva Democracia alcancen el Gobierno en las elecciones anticipadas que se celebrarán el 7 de julio.

A pesar de las caídas, los bonos de Grecia e Italia permanecen prácticamente como los únicos europeos que ofrecen un interés significativo. Entre los otros países del sur señalados durante la crisis del euro, el bono portugués a cinco años ha entrado en terreno negativo (-0,023%), mientras que el bono de referencia a diez años paga un 0,65%. El bono a diez años de España ofrece un rendimiento en el entorno del 0,58%.

Estas prácticamente nulas rentabilidades, la inflación de la eurozona se encuentra en el 1,2%, palidecen si se comparan con las ofrecidas por Alemania. Los inversores se ven obligados a pagar un 0,235% por el bund germano.

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