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22 de octubre de 2019, 8:50:30
Nacional

Entrevista


Sol Sánchez, candidata de IU a la Presidencia de la Comunidad de Madrid

Sol Sánchez, candidata de IU a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, advierte del “error” que sería “irse a la tibieza” en un momento de “ofensiva reaccionaria de la derecha”.

Por Marco González

“La fórmula para alejar a la clase trabajadora del fascismo es dirigirnos a ellos y no al BBVA”


Es lunes cuando Sol Sánchez (Madrid, 1970), diputada de Izquierda Unida, candidata del partido en la Comunidad de Madrid y una de las principales protagonistas de la izquierda madrileña, recibe a EL BOLETÍN en el Congreso de los Diputados. No es precisamente una semana sencilla: la concentración en Colón colea, se han votado los Presupuestos en la Cámara Baja y el viernes se reúne IU para hablar de la confluencia en Madrid.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina y se desconoce si el partido de Sol Sánchez irá en solitario, con Podemos o con Íñigo Errejón. “El escenario es volátil y cambiante”, sortea. En todo caso, la parlamentaria reclama dejar de hablar de “cosas abstractas y generalidades” para comenzar a hablar de políticas.

¿No ha habido cierta complacencia con el pinchazo de la derecha en la manifestación del domingo?

Por partes. Es evidente que cuando tu adversario político e ideológico convoca una manifestación para presionar y tiene que ver con un cambio de escenario político inmediato no puedes por menos, que si no le van bien las cosas, respirar un poco aliviados. Lo cual no nos debe hacer perder de vista que la derecha y la extrema derecha están movilizadas. Lo que hay que hacer es dar razones y un proyecto político sólido para que la izquierda esté movilizada también.

No habrá sido multitudinaria pero solo se habla de eso y durante días tienen la agenda mediática ganada y no se habla por ejemplo, del ERE de Vodafone o las listas de espera en sanidad.

No seremos nosotros quienes no hablemos de eso. Acabamos de estar con los compañeros que Cemex en Mallorca y Almería quiere dejar en la calle. Son 300 familias. Antes estuvimos con la recogida de firmas para el desarrollo –de una vez- de la Ley de Eutanasia y yo la semana pasada estuve en un centro de salud de Alcobendas que va a entrar en piloto para cerrar las consultas por la tarde.

¿Y cómo puede meterse todo esto dentro de la agenda mediática?

No deja de ser paradójico que me pregunten los medios por esto.

Hablamos de las grandes corporaciones mediáticas...

Pues porque hay unos intereses creados. Es mucho mejor que la clase trabajadora se sienta arropada por una bandera en la que hay una cuestión nacional a que se dé cuenta de que quien está acabando con sus derechos no está debajo de una bandera, sino que es su enemigo de clase. Eso está clarísimo. Entiendo que la pregunta se responde al ver que los grandes grupos de comunicación están compuestos por un accionariado de esa clase dominante.

¿Debe la izquierda intentar robarle el concepto de patria y bandera a la derecha como propone, por ejemplo, Íñigo Errejón?

Hay significantes vacíos y significantes que ya están ocupados. Y no están ocupados ni por casualidad ni por una voluntad individual, sino por una historia y por una amplia historia y símbolos que han regido este país durante los últimos 40 años. No podemos obviar todo esto.

Dicho lo cual, lo que tampoco se puede consentir es que en la investidura del Gobierno de Andalucía el propio PP, que se ha negado a subvencionar inhumaciones en fosas comunes, se apropie de Blas de Lezo, de Infante, de Lorca, de Machado, de personajes que algunos han sido represaliados y siguen ahí enterrados.

¿Entonces tiene la izquierda que luchar por ese concepto?

Evidentemente no desde la prepotencia intelectual que supone pensar que eso es un significante vacío. Todos los símbolos están en permanente construcción. Esa es una de las características principales de los símbolos, pero no se erigen en el vacío. Los hacemos con lo que ya tenemos y lo que tenemos tiene una gran carga simbólica, emocional y compone el inconsciente colectivo de este país donde no ha habido verdad, justicia y reparación.

Entonces claro que sí pero también recordando como dijo Anguita que ‘vuestra patria y vuestro país, vuestra España, cabe en una caja de zapatos’.

Entrando en Madrid, Izquierda Unida celebra este viernes la Asamblea Político Social y se supone que es el plazo que os disteis para ver temas de confluencias.

Es el plazo que nos hemos dado por lo menos para tener claro cuál es el escenario.

¿En qué escenario se está a falta de cuatro días (fecha cuando se realizó la entrevista)?

Hay un escenario cambiante en el que nos hemos ido juntando para ver qué disposición hay y poniendo sobre la mesa un proyecto, un programa político, no hablando de cosas abstractas y generalidades. Vemos que hay más disposición por parte de unos, quizá menos disposición por parte de otros, hay conflictos con contenidos en algunos de los casos… Y eso es lo que analizaremos esta semana.

Siendo tan volátil y cambiante el escenario es verdad que igual hay más circunstancias a tener en cuenta de hoy lunes a el viernes o más gente ha hablado con nosotros. Lo que nosotros hemos querido es sentarnos con todo el mundo.

¿Pero se han querido sentar con IU?

Como sabes, casi todos. Con Podemos, por ejemplo, que comprendemos su devenir interno, no nos hemos sentado todavía de una manera ordenada.

¿Tenéis voces que os piden que IU dé un paso al frente con esos votantes que quizá no se sientan tan identificados con Manuela Carmena o Íñigo Errejón?

Independientemente de cuáles sean los proyectos de los demás, entendemos y nos reclaman que tenemos que poner sobre la mesa nuestro proyecto de izquierdas. Y ya lo hemos hecho. Lo que esperamos es que haya más gente que en torno a esto pueda construir con nosotras. Lo hemos puesto ya tanto para el resto de fuerzas políticas y sociales de izquierdas como con intención de llegar a él hasta las urnas.

Ante este rearme de la derecha, ¿qué posición debería tomar la izquierda: unas políticas más ‘amables’ para atraer al votante dudoso o ser más contundente?

Tu proyecto político no puede estructurarse en función de lo que hace tu adversario. Creo que hay que ser siempre coherentes con tu programa, que en nuestro caso es el de la defensa de la clase trabajadora. En un momento de ofensiva reaccionaria de la derecha más rancia que hemos tenido en 40 años, bajo mi punto de vista sería un error irse a la tibieza. Es completamente lo contrario.

En este país todavía no ha sucedido pero la base social del fascismo en otros países de Europa es la clase trabajadora que ve desatendidos sus intereses por la izquierda.

¿Cuál es la fórmula para alejar a la clase trabajadora de partidos como Vox?

Cumplir con las aspiraciones y necesidades que expresa nuestra clase. Te lo digo de otra manera: dar cobertura a las necesidades de la gente que peor lo está pasando y que es la mayoría social de esta comunidad. Tenemos que dirigirnos a los nuestros y yo entiendo que no es el BBVA en este caso.

Hay que responder a sus demandas que están claras cuáles son: menos precariedad, una defensa a ultranza de sus derechos, que tengan salud, educación, que no vean cómo está en riesgo el futuro de sus hijos, que no pierdan dos horas en ir a su trabajo porque el 90% de lo que invierte ADIF es para el AVE o que no sean envenenados por el amianto que debía haber quitado la Comunidad de Madrid. Pero todas estas cosas son las que no estamos defendiendo si estamos hablando de banalidades.

Hablando de educación, la Comunidad de Madrid destina 1.052 millones de euros a la escuela concertada cuando hace una década se estaba en 793 millones, ¿qué hay que hacer con estos mil millones?

Sin hacerlo de forma traumática y de una manera organizada, pero educación 100% pública. Quien quiera educación privada pues bueno…

Entiendo entonces que esos mil millones van fuera de la educación concertada.

Evidentemente van en favorecer y reforzar al único tipo de educación que vela por la igualdad y que estamos convencidas que es la que la refuerza y esa es la educación 100% pública.

¿Y con los conciertos sanitarios?

Eso es tremendo. En la Comunidad de Madrid faltan 500 médicos y 5.000 enfermeras mientras ves todo el dinero que se destina a estas subcontrataciones, conciertos, externalizaciones que son privatizaciones encubiertas. Ya tienes dónde destinar ese dinero.

¿Hay que cerrar el grifo a estos conciertos?

Evidentemente. De una manera ordenada y no traumática, pero todos esos fondos tienen que derivar a la sanidad pública.

Comenta esto de hacerlo de manera ordenada y no traumática, pero existe un componente de indemnizaciones y pleitos como siempre se amenaza cuando se trata de recuperar las viviendas vendidas a fondos buitres.

No estamos en los parlamentos de adornos, estamos para legislar. Parece que no se entiende, pero las normas que se aplican para estas cosas han sido definidas y aprobadas ahí. En este caso hay muchas vías: una legislación acorde que obligue a que todas las viviendas públicas sean inajenables y además cuestiones a auditar para pedir responsabilidades. Pasa con esto y con muchas cosas como con los contratos de prestación de servicios a terceros que no se están cumpliendo y hay cláusulas que el no cumplimiento puede incluso anular el contrato. Pero no se está controlando por parte de las Administraciones. Si estuviéramos controlando la gran parte de los contratos de mantenimiento, muchos de ellos podríamos suprimirlos.

¿Cómo puede la izquierda combatir el discurso de que únicamente es prohibicionista como se ha visto con Uber y Cabify?

No es prohibir, sino exigir que se cumpla la ley o que no haya una competencia desleal cuando es una multinacional la que opera pérdidas para quedarse el monopolio del mercado. Eso es lo que está sucediendo con Uber y Cabify. Uber facturó 11.000 millones y declaró pérdidas de 4.500 millones; lo que significa que opera pérdidas para acaparar el mercado. Esto ni siquiera es algo revolucionario de izquierdas, eh. Va contra las bases de la libre competencia capitalista. Lo que pasa es que lo aplican a los débiles y hacen la vista gorda con los fuertes. Eso no es prohibir.

¿Cómo valora la gestión de Garrido en la huelga del taxi?

Bastante vergonzante. Ha querido tener la mano duro de quien quiere ganar puntos y no tiene nada que perder a medio plazo porque está fuera del partido.

¿Cómo se puede parar la burbuja del alquiler y no solo en Madrid ciudad?

El problema de la vivienda en general y de los alquileres ahora en particular no es una cosa sencilla que con una sola medida se soluciona. Hay bastantes cosas para incidir y mejorarlo. Evidentemente la limitación de precios es una. También hay medidas fiscales para los grandes tenedores y fondos que están acaparando vivienda e influyendo modificando los precios de una forma que no es ni aceptable legalmente. Fiscalmente se puede desincentivar. Podemos hacer que para los grandes inversores deje de ser un negocio suficientemente lucrativo.

A la vez se debe invertir en un parque de viviendas públicas cada vez mayor y ahí tenemos algo que es sangrante: lo que se metió dentro del FROB y lo que se metió dentro de los pisos de los grandes bancos salvados con dinero público –especialmente en Bankia- no se ha convertido en parque público de vivienda social. Todo esto, conjuntamente, puede atajar un tema en el que hay que tener en cuenta siempre es que la vivienda es un derecho constitucional.

¿Cuáles son las diferencias en las políticas entre IU y Errejón o entre Errejón y Sol Sánchez?

Las diferencias que haya serán cuando tengan un programa porque hasta el momento no hay nada encima de la mesa más allá de una evidente discordancia entre cómo entendemos el urbanismo y a favor de quién debe hacerse con el tema de la Operación Chamartín, que creo que ha quedado meridianamente claro que hay un desacuerdo de fondo y contenido. Estamos en política para eso.

Está muy bien ganar, pero Saramago fue el que dijo que en política cuando tuvieras cualquier pregunta debes hacerte tres más: por qué, para qué y para quién. Nosotros intentamos contestar esas preguntas con cada una de las propuestas políticas y programáticas que estamos llevando adelante.

Ahora estamos participando con muchas otras organizaciones en los encuentros Hacer Madrid donde estamos elaborando un programa electoral con la gente de barrios y pueblos atendiendo problemas concretos que tienen. Se trata de un programa electoral pero que sea vinculante y no unos consejillos para que las personas elegidas hagan rendición de cuentas.

A veces te encuentras con muchos impedimentos, pero tendrás que explicárselo a la gente y decirle por qué no está siendo posible llevar el programa adelante tan rápido o discutir con ellos cómo hacerlo.

Algo parecido ha sucedido en el Ayuntamiento de Madrid, ¿no? ¿En qué momento se pasa de hablar de la renta básica universal a amortizar deuda de bancos o de un Madrid libre de desahucios y que siga habiéndolos?

Es curioso porque este querer invertir más dinero no en amortizar deuda con bancos anticipadamente con los mismos o mayores intereses, sino en querer invertirlo en inversión social tuvo mucho que ver con nuestra salida [la de Carlos Sánchez Mato, concejal de IU en Ahora Madrid] de la Concejalía de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. Claro que es importante.

Pero se viene bajando la deuda durante toda la legislatura.

También se hizo pero hay que ver cómo. Se hizo eliminando alquileres millonarios que se estaban pagando por infraestructuras previamente habían sido vendidos por el Ayuntamiento a un agente privado. Es decir, yo te lo vendo e inmediatamente te lo alquilo por 25.000 euros al día como pasó con el edificio de la Concejalía de Hacienda. Lo que sí hemos probado desde Izquierda Unida es que la izquierda sabe gestionar y bastante mejor no haciendo incompatible limpiar cuentas de aumentar la inversión social.

En las últimas elecciones generales, los análisis dijeron que un millón de votantes previsiblemente de izquierdas se quedaron en casa por el pacto entre IU y Podemos, entre Alberto Garzón y Pablo Iglesias. ¿Cree que a lo mejor pactar con Errejón en Madrid va a agravar el problema?

Fíjate lo que estás haciendo: para hablar de pactos políticos me hablas de personas particulares, de nombres propios, y desde IU apostamos por un programa político, claro, plural, nítido, que la gente sepa qué está votando y en torno a eso no me importan ni los nombres propios ni las siglas que lo acompañen. Lo fundamental y lo fundacional debe ser eso porque esa es la política de la izquierda y esa es una política socialista, ecologista y feminista. Y cuando digo feminista digo que hagamos todo en torno a un proyecto de complementariedad, colaboración y cooperación. Eso es feminizar la política. Por el momento, se ha dicho mucho pero no se ha entendido lo que significa.

Nosotros estamos apostando por eso y si sabemos explicarlo bien ese millón de personas que no nos dieron su confianza pueden volver y suscribir este proyecto como algo serio. Con lo que jamás puede ir la izquierda es con la frivolidad y la superficialidad que, desgraciadamente, es lo que se recoge en los titulares.

¿Entonces a día de hoy está IU más cerca de competir con Manuela Carmena e Íñigo Errejón en Madrid?

A día de hoy IU de lo que está más cerca es de tener un proyecto político más consistente y plural del cual siempre vamos a tener las puertas abiertas para todos los que quieran defenderlas.

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