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24 de julio de 2019, 6:22:50
Economía

Recibo de la luz


¿Qué son los derechos de emisión de CO2 y por qué están afectando al precio de la luz?

Se espera que a partir del año que viene se acelerare la reducción de los derechos de emisiones de CO2, lo que ya ha disparado su precio un 247% en los últimos doce meses.

Por Marta Fernández

El precio de la electricidad en el mercado mayorista toca este martes un nuevo máximo diario del año al sobrepasar la barrera de los 71 euros por megavatio hora (MWh) y mantiene la escalada alcista iniciada el pasado mes de mayo. Según los expertos, una de las principales causas de este repunte es la fuerte subida que están experimentando los precios de los derechos de emisión de CO2 a la atmósfera, es decir, lo que pagan las centrales eléctricas de gas y carbón para poder contaminar. Como consecuencia, los costes de generar electricidad para estas plantas suben y acaban repercutiendo en el mercado mayorista, que tiene un peso del 35% en el recibo de los consumidores de tarifa regulada. Pero, ¿cómo funcionan estos derechos de emisión en Europa y por qué están subiendo?


Las emisiones de carbono de las centrales eléctricas e industriales están limitadas y gestionadas por el Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, que opera en los 28 países comunitarios y en Islandia, Liechtenstein y Noruega. En total, engloba 11.000 instalaciones de gran consumo de energía (además de compañías aéreas) y cubre alrededor del 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE.

El sistema establece un límite máximo a la cantidad total de determinados gases de efecto invernadero que pueden emitir las instalaciones contempladas en el régimen. En base al límite establecido, las empresas afectadas reciben o compran derechos de emisión con los que pueden comerciar en función de sus necesidades. Al final de cada año, las empresas deben entregar suficientes derechos para cubrir todas sus emisiones ya que, en caso contrario, se les imponen fuertes sanciones.

El Régimen arrancó hace una década, con el objetivo de ir reduciendo el límite de emisiones permitidas para que su coste se fuera elevando, y de esta forma, se fomentara la inversión en energías limpias, avanzando en la transición energética, al resultar más baratas. Hasta ahora, el mecanismo no ha funcionado, pues el precio por contaminar estaba muy bajo.

Sin embargo, la situación empieza a dar un giro. La reducción de los derechos de emisiones se acelerará a partir de 2019, en el marco de los compromisos globales y europeos en la lucha contra el cambio climático, lo que por fin se está notando en el precio.

Según los datos de Aleasoft, que ofrece soluciones para realizar previsiones en el sector de la energía, los derechos de emisiones de CO2 acumulan una subida del 247% en los últimos doce meses. Como ejemplo del repunte, que se ha agudizado en los últimos meses, el precio de la tonelada de carbono pasó de los 18,48 euros del lunes 20 de agosto a los 21,05 euros el día 29 de agosto, un salto del 14% en nueve días.

En un informe publicado en abril, Carbon Tracker, un 'think tank' que investiga el impacto del cambio climático en los mercados financieros, pronostica que el incremento del coste por contaminar acelerará la transición del carbón al gas (menos contaminante) en Alemania, Italia, Países Bajos y España, y fomentará una mayor apuesta por las renovables. El grupo de investigación pronostica que el precio de la tonelada de CO2 alcance los 25 euros a finales de este año y avancen de los 35 a los 40 euros entre 2019 y 2023. Estiman que las tasas del mercado de derechos de emisiones puedan alcanzar los 50 euros en los inviernos de 2021 y 2022.

El mayor coste de las emisiones hace que para las tecnologías más contaminantes, especialmente el carbón, generar energía sea más caro, y por tanto, el precio ofrecido en la subasta del mercado diario sea más elevado. Estas tecnologías, ya de por sí, son más caras que las energías renovables, sin embargo, el precio se marca por la tecnología más cara que acabe entrando ese día en el sistema.

El precio mayorista diario de la electricidad se establece el día previo, mediante una subasta para cubrir la demanda estimada. Las renovables producen energía de forma más barata, por lo que pueden ofrecer precios más bajos al mercado y son, por tanto las tecnologías a las que primero se recurre. Una vez agotada la energía a coste más bajo, se acude a la segunda energía más barata y así sucesivamente, hasta cubrir la demanda. La última energía que 'entra' al 'pool' (la más cara), es la que determina el precio para el conjunto. Este verano se ha caracterizado por una escasa producción eólica, por lo que entran tecnologías más caras, mientras que la energía hidráulica, al no tener la competencia de la generada por el viento, está alcanzado precios más elevados.

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