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7 de diciembre de 2019, 0:22:55
Nacional

Púnica


El chivatazo policial a Granados estrena la primera de las quince piezas de la Púnica

La Audiencia Nacional juzga al exconsejero del PP y dos agentes cuyo aviso permitieron que destruyera pruebas y escondiera su fortuna,

Por E.B.

Comienza en la Audiencia Nacional el juicio contra el ex consejero del PP en la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, considerado el cerebro de la trama Púnica y para el que Anticorrupción solicitará tres años de cárcel por el supuesto chivatazo que le dieron en septiembre de 2014 dos agentes de la Guardia Civil. Estos dos policías le alertaron de que la Unidad Central Operativa (UCO) le vigilaba a él y al cabecilla de la red corrupta en la parte privada, David Marjaliza, y deberán responder también a una petición de cárcel de tres años por revelación de secretos.


El juez de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional en ese momento, Eloy Velasco, dictó el pasado mes de febrero auto de apertura de juicio oral contra el exdirigente popular, el agente de la UCO José Manuel Rodríguez Talamino y su asesor de seguridad en excedencia, José Luis Caro Vinagre, que se sentarán junto a él en el banquillo, según informa Servimedia. El juez

Según la investigación, Granados adoptó "medidas encaminadas a poner a buen recaudo su patrimonio de origen ilícito" tras recibir el soplo, y pudo esconder la fortuna en efectivo que no estaba declarada en casas de amigos y familiares. De ahí que en un registro policial en casa de sus suegros acabara apareciendo un millón de euros en el sobretecho de una habitación.

La Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE) ha pedido seis años de prisión para Granados y tres años para los otros dos investigados. Esta es la primera y una de las 15 piezas en las que el juez Velasco dividió la causa antes de salir de la AN.

Granados lleva en prisión preventiva desde el 31 de octubre de 2014. Este es el primero de los juicios a los que tendrá que enfrentarse por su participación en la la red corrupta radicada en la Comunidad de Madrid y que

La Fiscalía pide también tres años de prisión por violación de secretos para los dos agentes del Instituto Armado que habrían advertido a Granados en una discoteca a altas horas de la madrugada de que Marjaliza estaba siendo investigado.

Marjaliza admitió ante el juez que Granados le dijo que se deshiciera de toda la documentación que le pudiera implicar cuando, en una conversación "con muchas copas" que mantuvo con un guardia civil en una discoteca, se enteró de que le estaban investigando.

"A mí Paco me dice: 'Oye, si hay cualquier cosa rómpela'", explicó Marjaliza al juez durante una declaración en la que aseguró que esta recomendación se la hizo después de que Granados se encontrara con el agente en una discoteca de Valdemoro.

Este caso es el que juzga la llamada 'pieza 1 Talamino' dentro de la causa 'Púnica', que el juez Velasco dividió en un total de 14 piezas separadas. Según el auto del juez, Granados "desplegó una serie de actuaciones dirigidas a comprobar el grado de veracidad de la fuente" y "saber si dicha investigación también se dirigía contra él".

El agente Talamino fue el encargado de instalar una cámara de vigilancia en un vehículo "frente al centro neurálgico de los negocios de Marjaliza", comprobando así que el empresario estaba siendo investigado. Acabó comunicando esta información a su amigo Caro Vinagre, quien tenía un cargo de confianza en la Comunidad de Madrid, y hacer "un favor a todos". Un día después quedó registrada una llamada entre el policía y Granados, en la que Caro le informó de la advertencia recibida.

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