Edición testing
4 de abril de 2020, 10:55:17
Internacional

Crisis del Euro


La expresidenta del parlamento griego acusa a la Comisión Europea de “actos de guerra”

Por David P. Fernández

Konstantopoulou también ha cargado con la misma intensidad contra el BCE y contra el que fue su ‘jefe”, Alexis Tsipras, en las jornadas en las que participa en Madrid


La expresidenta del parlamento griego, Zoë Konstantopoulou, ha definido la actuación del ejecutivo comunitario y del Banco Central Europeo (BCE) en las renegociaciones del rescate griego que tuvieron lugar con posterioridad a la victoria de Syriza en 2015, como un “acto de guerra” y un auténtico “golpe de estado”. La política helena ha realizado estas declaraciones en el marco de las jornadas “Plan B, contra la austeridad, por una Europa democrática”, cuyo acto inaugural está teniendo lugar esta tarde en Madrid.

Konstantopoulou ha acusado a los organismos comunitarios, de “usar la moneda común para doblegar a un pueblo”. Según su relato, los funcionarios comunitarios incluso habrían amenazado con “condiciones invivibles y un desastre humanitario” para Grecia si el pueblo griego votaba “oxi-no” en el referéndum en el que se sometió a consulta a la propuesta de un nuevo memorándum.

Pero la expresidenta del parlamento griego tampoco ha tenido palabras más amables para quien fue su jefe al frente de Syriza, Alexis Tsipras. Konstantopoulou acusó al primer ministro griego de desaprovechar el capital político que le ofrecía el desacuerdo de una parte de su grupo con el acuerdo que logró in extremis el 13 de julio, para, en su lugar, intentar que todo su grupo parlamentario se cuadrase para votar a favor de las medidas que acordó.

De esta forma, según la política helena, Tsipras en lugar de mejorar las condiciones de su gente, “se volvió contra su propio partido y su propio pueblo”. A continuación, tras perder una cuarta parte de sus votos en las últimas elecciones, según la expresidenta del parlamento heleno, Tsipras habría implementado “un memorándum aún más neoliberal que el primero” al permitir medidas como “expulsar a las gentes de sus casas que dañan aún más a una sociedad ya devastada por los anteriores acuerdos”.

En un nuevo ataque contra Tsipras, en este caso más velado, Konstantopoulou arremetió contra quienes defienden que no hay alternativa a las políticas de austeridad actuales ya que ésta habría sido derrotada en Grecia. Según la política helena, “lo fueron los liderazgos que no estuvieron a la altura del pueblo griego”.

Sin embargo, Konstantopoulou apuntó a una alternativa que acabaría con la “total falta de rendición de cuentas” que caracteriza, a su juicio, el actual funcionamiento de algunas instituciones del gobierno europeo. Este ‘Plan B’ se haría posible “cuando la gente se una, ya que así la igualdad y los derechos humanos pueden triunfar” y como parte del mismo, apuntó a que la auditorías de la deuda debería figurar como “derecho intrínseco de los pueblos”.

De esta forma, la ex presidenta del parlamento griego apuntó que en Grecia se celebraron dicho trabajos a través de una comisión parlamentaria y se llegaron a conclusiones que demostraron lo ilegítimo de la deuda pública que el país había contraído. ·Sin embargo, a su juicio, habrían sido una vez más “otros estados (de la UE)” quienes habrían frustrado el trabajo del organismo de la cámara helena a través de diversas “formas de coerción”.

En la misma línea, se pronunció Eric Toussaint, quien estuvo al frente de la mencionada comisión del parlamento griego en torno a la reestructuración de la deuda pública. El experto en soluciones en crisis de deuda soberana criticó la utilización que se estaría haciendo de la “deuda pública como instrumento coercitivo para acabar con las políticas sociales”.

Una instrumentalización de la que ha puesto como ejemplo cómo se doblegó Zapatero antes la llamadas políticas de austeridad, a las que el francés definió como “arma de destrucción masiva de los derechos humanos”.

Por su parte, la eurodiputada de Podemos, Lola Sánchez se remitió a las palabras de Yanis Varoufakis, bajo cuya presencia se ha desarrollado el acto, para definir a la Unión Europea como “un cartel al servido de los intereses de unos pocos privilegiados” y como “un parásito que poco a poco lo va devorando todo por dentro”.

Asimismo, la miembro del parlamento europeo criticó las dinámicas de funcionamiento de las instituciones de poder. Entre estas incidió en que incluía también a dinámicas de partidos como el suyo y "a las de otras fuerzas hermanas, ya que las otras -apuntó- ni tan siquiera me interesan".

La también eurodiputada, en este caso por Izquierda Unida, Marina Albiol, definió como “injusto y cruel” al sistema de la UE de hoy en día. A su juicio, el Plan B es más necesario que nunca, ya que “el Plan A no funciona” ya que, según indicó, “nuestras políticas de reparto de riqueza, nuestros servicios públicos, la solidaridad con refugiados, una vida digna para todos, o las políticas feministas no tienen cabida en la actual UE”.

A lo largo de este acto inaugural también hubo críticas a la socialdemocracia europea, al apuntarse a que "pese que en la actualidad existen hasta 14 Gobiernos de este signo político, ellos no han cambiado nada”.

Las jornadas que hoy se han inaugurado son parte del movimiento paneurope impulsado por el exministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, cuyos primeros pasos fueron el lanzamiento del manifiesto “Plan B, contra la austeridad, por una Europa democrática” y la celebración de unas jornadas en Berlín. Un tipo de eventos que, según se apuntó, se espera replicar en los próximos meses en otras ciudades europeas y españolas.

Su intención es la de “generar un espacio de confluencia… para consensuar una agenda común de objetivos, proyectos y acciones con el fin último de romper con el régimen de austeridad de la UE y democratizar radicalmente las instituciones europeas, poniéndolas al servicio de la ciudadanía”.

EL BOLETIN.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elboletin.com