Consejos para evitar que las compras ‘online’ del Black Friday te acaben saliendo caras

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Los compradores que adquieren productos y servicios en Internet también tienen sus derechos, y deben tener cuidado para no sufrir estafas. Para ello, aquí recogemos varias recomendaciones a tener en cuenta estos días. Comienzan los descuentos del Black Friday y el Cyber Monday, las jornadas de grandes ofertas importadas de EEUU a España por segundo. Muchas de las rebajas se harán en tiendas ‘online’ (en exclusividad en el caso del Ciberlunes), por lo que es importante tener en cuenta una serie de consejos para evitar estafas que conviertan una ganga en un verdadero quebradero de cabeza.

Los expertos de Legálitas, así como la página de comparación de precios Kelisto.es, han publicado una lista de recomendaciones a la hora de hacer compras por Internet. Ambos coinciden en la importancia de identificar al vendedor, asegurarse de que el sitio web desde el que se compra es seguro, que cuenta con una dirección física en la que reclamar en caso necesario, y comprobar las calificaciones y comentarios de quien vende el producto en el caso de plataformas como eBay que permiten transacciones entre particulares.

Siguiendo con el tema, los especialistas de las dos compañías aconsejan también comprobar que la web cuenta en la URL, a la hora de pagar, con un protocolo seguro ‘htpps://’ . Este código quiere decir que los datos han sido modificados y, por tanto, están seguros.

En cuanto a la transacción, desde Legálitas se recuerda que en ningún caso hay que revelar el PIN de la tarjeta de crédito a la hora de realizar el pago. En las páginas de comercio ‘online’ se suele pedir el número de la tarjeta de crédito y el código CVC de verificación (normalmente, los tres últimos números de la parte trasera de la tarjeta). Si se piden más datos, puede tratarse de una estafa.

Lo mismo dicen en Kelisto.es, donde aconsejan además guardar toda la documentación relacionada con la transacción y recuerdan que las plataformas deben ofrecer varias opciones distintas de pago. Mientras que los abogados de Legálitas añaden que se debe comprobar que el cargo se ha hecho correctamente en la cuenta con el importe correspondiente, sin costes adicionales

Además, ambas compañías aconsejan también no fiarse de descuentos demasiado exagerados, en especial de aquellos sitios web y correos electrónicos no solicitados que ofrecen productos o servicios a precios muy bajos. Puede tratarse de un error o de un fraude.

También hay que tener cuidado con el ‘phishing’. Si se recibe un correo electrónico afirmando problemas con la transacción y solicitando información personal o financiera, es recomendable ponerse en contacto con el sitio web donde se ha adquirido el artículo para confirmar que realmente hay un problema.

Por otro lado, las condiciones de entrega deben especificarse claramente durante el proceso de compra. En caso de no ser así, el plazo máximo de entrega de un producto comprado a través de Internet es de 30 días, informan en Kelisto.es.

Si el vendedor no puede cumplir con el periodo prometido, debe notificárselo al comprador, quien podrá decidir si sigue adelante con la operación o si desiste sin coste adicional.

El comprador tiene además el derecho a desistir de la compra en el plazo de los 14 días siguientes a la recepción del producto o a la contratación de un servicio, y no es necesario dar ninguna explicación. Si la información acerca del proceso de desistimiento no esté disponible en la web o no se ha comunicado al hacer la compra, el plazo se amplía hasta 12 meses. Y en el caso de que no incluya información sobre la devolución, es el vendedor el que deberá correr con los gastos del procedimiento.

Como explican los expertos del portal comparador de precios, los productos o bienes adquiridos en una tienda ‘online’ están protegidos por las mismas garantías que se hubiesen sido comprados en una tienda o comercio físico.

Por su parte, si hay algún problema con la compra o el producto y el vendedor no ofrece una solución, se puede hacer una reclamación a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC). En el caso de fraude, se puede acudir a la policía o al unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil.