Guterres pide a Rusia que no desconecte la planta nuclear de Zaporiyia de la red eléctrica ucraniana

Central nuclear de Zaporiyia, Ucrania - RALF1969, WIKIMEDIA COMMONS

Central nuclear de Zaporiyia, Ucrania - RALF1969, WIKIMEDIA COMMONS

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido este viernes a las autoridades rusas que no desconecten la planta nuclear de Zaporiyia de la red eléctrica nacional después de que altos responsables rusos amenazaran en los últimos días con apagar dos de sus reactores.

«La electricidad de Zaporiyia es electricidad ucraniana, y es necesaria, especialmente durante el invierno para el pueblo ucraniano, y este principio debe respetarse plenamente», ha declarado Guterres durante una visita al puerto ucraniano de Odesa, donde ha supervisado la reanudación de las exportaciones de grano ucraniano, uno de los logros diplomáticos más importantes de la guerra entre Rusia y Ucrania desde su estallido a finales de febrero.

Guterres ha respondido así a las amenazas vertidas por el comandante de las tropas de Defensa Nuclear, Biológica y Química de Rusia, Igor Kirillov, quien avisó el jueves de que las fuerzas rusas podrían apagar los reactores 5 y 6 de la central nuclear, «lo que conduciría al cierre de la planta», si persistían los combates en sus inmediaciones.

Kiev y Moscú se acusan mutuamente de iniciar estas hostilidades, así como de atacar deliberadamente las instalaciones de la central.

Con todo, y como ha hecho en otras ocasiones, el secretario general de la ONU ha pedido la retirada de todos los elementos armados tanto del interior de la central, bajo control ruso, como de sus alrededores. «Lo único cierto es que si la planta acabara desmilitarizada, como hemos propuesto, este problema habría quedado resuelto», ha hecho saber.

Guterres también se ha referido a las difíciles conversaciones para la llegada a Zaporiyia de un equipo de expertos del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de Naciones Unidas, ahora mismo paralizada por cuestiones de seguridad y sobre el itinerario a seguir.

Rusia se ha ofrecido para trasladar a los expertos pero, como reconoce el propio Kremlin, se trata de una cuestión delicada dado que Ucrania podría interpretar la gestión rusa como una afrenta, al estar la central en territorio ocupado por Moscú. El OIEA ha expresado su interés en realizar esta visita lo antes posible — Moscú espera que ocurra a principios de septiembre — pero la Secretaría General de la ONU ha expresado sus dudas ante la intensidad de los enfrentamientos.

En este sentido, el secretario general de la ONU ha insistido en que la agencia tiene potestad como «organización autónoma que tiene un mandato muy claro», la capacidad de decidir sobre las condiciones de la misión, antes de recalcar que la Secretaría General tiene la capacidad para «respaldar el desarrollo de la misión», sobre todo en lo que a seguridad se refiere, en un trayecto desde Kiev a Zaporiyia.

«Las decisiones sobre este tema son decisiones del OIEA, con el consentimiento de las partes, obviamente, y con el consentimiento del Gobierno ucraniano también», ha remachado.