Formentera: el pequeño paraíso balear, ahora en moto

Formentera
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La hermana pequeña de las Baleares tiene una extensión de tan solo 85 kilómetros cuadrados. Unas dimensiones que no le impiden ser un reducido paraíso de más de 20 kilómetros de hermosas playas. A lo largo de su costa, acantilados y calas de aguas cristalinas se alternan para configurar un paisaje único, el mejor conservado del archipiélago. Una isla bañada tanto por un clima mediterráneo suave como por la luz solar, casi siempre presente (más de 2.800 horas de sol anuales).

De esta manera, no extraña que el pasado mes de julio llegaran a Ibiza y Formentera más de 582.000 turistas, según cifras del Institut d’Estadística de les Illes Balears. Estos datos representan un incremento del 8,6% con respecto al mismo mes de 2015. En total, entre enero y julio del pasado año, alrededor de 1.647.370 visitantes pernoctaron en las dos islas. De estos, 1,2 millones corresponderían al turismo extranjero, mientras que únicamente 369.000 viajeros provendrían de otras comunidades españolas.

La gran mayoría de estos visitantes arribaron a Formentera desde el puerto de Ibiza y, una vez desembarcados, alquilaron un vehículo en la zona del puerto. Y es que no todas las calas de la isla son de fácil acceso; a lo que se suma la independencia y comodidad que concede disponer de moto o coche propio. Varias son las empresas que arriendan vehículos en Formentera. Entre ellas Cooltra, una compañía con presencia en la isla, pero que también permite efectuar reservas online. Además, alquilar una scooter con Cooltra en Formentera es una buena opción si queremos colaborar con el cuidado del medioambiente, ya que disponen de motos eléctricas. Asimismo, cuenta con servicios adicionales: alquiler de un segundo casco, de baúl o entrega y recogida de moto.

Con todo, la mejor solución para descubrir calas como la de Saona, la más hermosa de la isla, enmarcada su arena blanca y aguas turquesas en un bosque de pinos. También, ubicada en un parque natural, encontramos la cala Ses Illetes, una de las más visitadas por lo espectacular de su entorno natural. Por último, cercana a la localidad de Caló de San Agustí, se halla Els Arenals, con casi 3 kilómetros de longitud y 30 metros de anchura.

Si piensas pasar una noche en Formentera no deberías dejar de ir a cenar a sitios como Es Calo Restaurante, Casa Carmen o incluso en La Mariterranea.

En lo que a lugares de visita obligada se refiere, nada como recorrer la costa en moto hasta el faro de Mola. Localizado en el terreno más alto de Formentera, la construcción vigila el Mediterráneo desde 1861. Otra sugerencia es la de adentrarnos en el espacio natural protegido de Ses Salines, donde la fauna y la flora componen un escenario único. Y, aunque nuestra moto eléctrica no necesite repostar, siempre podemos realizar una parada en el emblemático restaurante El Mirador, que nos ofrece una vista de las costas norte y sur. Para finalizar, el interés urbanístico de la isla se concentra en el municipio de San Francisco Javier.

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