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Estrategias de inversión en CFD’s

Uno de los productos financieros estrella de la última década son los CFD´s o contratos por diferencia (Contract for Difference, en inglés).

Bolsa de Madrid

La economía comienza a remontar y los inversores empiezan a ver en qué productos financieros y activos que generen rendimiento pueden centrarse. En el primer caso, la crisis económica, financiera y de mercados ha originado que los productos financieros tipo, como depósitos y otros productos básicos hayan decaído en interés para los grandes y pequeños inversores, debido en buena parte a un drástico recorte en la rentabilidad, en ocasiones negativa, fruto de los tipos del Euribor.

Por ello, uno de los productos financieros estrella de la última década son los CFD´s o contratos por diferencia (Contract for Difference, en inglés). Estos productos se han convertido en atractivos y altamente demandados durante los últimos 5 años, si bien su origen se remonta a los años 50, y cuya principal baza es la posibilidad de invertir, negociar, y obtener derechos sobre activos financieros o no, sin tener necesidad de poseer o tener la propiedad del propio activo, por lo que se denominan activos subyacentes.

La principal característica de este tipo de productos de inversión es el gran efecto de apalancamiento con el que cuentan, de tal forma que es posible ganar o perder la inversión poseyendo una cuantía mínima de esta. Es por este hecho, por lo que numerosos pequeños inversores han optado por este tipo de productos, pudiendo obtener grandes ganancias con una inversión corta. Otra ventaja atractiva de estos productos es la incidencia fiscal, derivada de la utilización de mecanismos exponenciales (apalancados) la cual no computa la pérdida o ganancia en el instante, sino que permiten prorratear las ganancias y pérdidas en el tiempo pudiendo así acceder a un mejor tratamiento fiscal, que de otra forma, podría considerarse una actividad especulativa por constituir grandes ganancias en menos de un año.

Las formas de contratación de los CFD´s son varias, siendo el anclaje a los diversos índices bursátiles la más usada y preferida, ya que de esta manera es posible obtener ganancias por la tendencia en la bolsa, sin necesidad de acceder (comprar) los títulos cotizados. Este sistema aminora notablemente el riesgo financiero de la inversión, ya que la indexación en diversos títulos origina que una bajada o pérdida de cotización se compense con otras subidas y ganancias de otros títulos, y mejor aún, es posible acceder a mercados internacionales desde casa, lo que también diversifica el riesgo en diversas bolsas de todos los mercados globales.

Sin embargo, junto a la aparición de estos productos han surgido otros que también han acaparado la atención de los inversores, como por ejemplo plataformas de Forex, la sharing economy y startups. Entonces, ¿qué atrae de los CFD´s a los inversores por encima de otras alternativas?

Los motivos por los que han crecido exponencialmente las transacciones en este tipo de productos son varias, teniendo como base las siguientes:

– Las plataformas permiten operar con CFD e intervenir en los mercados financieros con menor riesgo que los elementos tradicionales y más conocidos, y además ofrece la posibilidad de acaparar una gran variedad de activos financieros, desde divisas (Forex), mercados de acciones (bolsas), materias primas (mercados de commodities o productos primarios) e incluso apostar a futuras subidas/caídas en el precio de los bienes.

– Son por excelencia el mejor ejemplo de productos de cobertura, lo que ha incrementado su uso como papel secundario dentro de las transacciones comerciales y financieras. Pensemos por ejemplo en la cantidad de operaciones comerciales internacionales, en diferentes monedas, con diferentes escenarios que se producen al día, y donde los CFD juegan un papel fundamental en las oscilaciones de precios.

– La ventaja ofrecida por el apalancamiento. Generalmente es imposible o muy difícil poder acceder a inversiones o transacciones que aporten un mínimo de rentabilidad si no contamos con grandes recursos, por ello este sistema permite poder operar con todas las garantías a pesar de no contar con toda la inversión. En general con los CFD se permite operar aportando tan sólo el 1%, 3% ó 5% del volumen total que deseamos adquirir, beneficiando así a un gran número de compradores.

– Costes y comisiones. En las transacciones de CFD se eliminan las comisiones de intermediación habituales en la negociación y compraventa de acciones, títulos, deuda subordinada y demás productos.

A todo lo anterior hay que sumar la aparición de plataformas de trading online que han revolucionado el sector financiero, sumando operadores y agentes en la inversión de productos más complejos. De ahí que cualquier persona, con mayor o menor conocimiento, pueda servirse de estas herramientas y softwares para operar desde su casa, convirtiéndose en brókeres y eliminando a los intermediarios de las operaciones.

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