El Gobierno de PP y Vox en CyL apuesta por la sanidad privada para reducir las listas de espera

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el vicepresidente Juan García-Gallardo, en una imagen de archivo. (Foto: Cortes de Castilla y León)

El nuevo Gobierno de Castilla y León, integrado por PP y Vox, quiere reducir las listas de espera de la sanidad pública. Así se lo ha encargado el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, a la Consejería de Sanidad. En concreto, quiere que la demora media para ser operado en la región disminuya 21 días en seis meses. Un encargo para el que el Ejecutivo autonómico va a apostar por la sanidad privada.

El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Alejandro Vázquez, ha detallado esta semana algunas de las medidas con las que quiere reducir las listas de espera. Estas pasarían, entre otras cosas, por impulsar los conciertos privados. También, detallan algunos medios de la región citando a EFE, a través del aumento voluntario del horario laboral por parte de los sanitarios.

Este anuncio ya ha sido acogido con aplausos por la sanidad privada. La Fundación IDIS, que reúne a la mayoría de las empresas sanitarias de titularidad privada de España, ha felicitado públicamente al Gobierno de Castilla y León por esta iniciativa. “Constituye un punto de partida esencial para mejorar el acceso de los pacientes a los servicios sanitarios y su bienestar”, afirma en un comunicado.

Tras recordar que las listas de espera quirúrgica superan los 706.000 pacientes en toda España, llama a seguir los pasos del Ejecutivo del PP y Vox. En su opinión, “es necesario llevar a cabo cuanto antes reformas como la planteada por el Gobierno de Castilla y León, con el fin de que los pacientes no tengan que sufrir las consecuencias de largos períodos de espera”.

Esta fundación señala que para ofrecer atención asistencial a la población “en unos tiempos razonables” es preciso “contar con todos los recursos disponibles”. De ahí que el sector sanitario privado tienda la mano sector público “para buscar fórmulas eficientes que permitan reducir las esperas, descargando de presión asistencial al sistema público, contribuyendo a la sostenibilidad y a la consecución de los objetivos esenciales de salud para todos los ciudadanos”.

La Fundación IDIS reitera su “apoyo a la decisión” de la Junta de Castilla y León y “confía en que el resto de Comunidades Autónomas pongan en marcha iniciativas en esta línea” para disminuir las listas de espera, “un objetivo común con el que la sanidad privada mantiene su compromiso”.

Esta misma semana se ha conocido que la demora media para ser operado en esta región supera los cuatro meses de espera. Y eso, a pesar de que desciende a 139 días en el primer trimestre del año, frente a los 144 del trimestre anterior (152 justo hace un año).