El FMI aboga por la coordinación global del impuesto sobre la renta, al igual que con sociedades

Sede del FMI

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La coordinación internacional en materia tributaria es actualmente más necesaria que nunca, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el que, igual que se hizo con el impuesto de sociedades, es apremiante impulsar la concertación en áreas como el de la renta y la fiscalidad del carbono.

«Se necesita coordinación internacional en materia tributaria ahora mas que nunca», señala el FMI en el segundo capítulo de su informe ‘Monitor Fiscal’, publicado este martes, donde advierte de que los gobiernos nacionales comparten desafíos para asegurar ingresos, abordar desigualdades y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En este sentido, considera que tener éxito en estos esfuerzos requiere cada vez más enfrentarse a presiones que las fronteras nacionales no pueden detener, puesto que los efectos indirectos transfronterizos que las acciones de un país tienen en otros «requieren una coordinación internacional».

«Al igual que las corporaciones, la tributación de las personas, especialmente las más ricas, también requiere coordinación a través de las fronteras», sostiene el FMI, que toma como referencia el acuerdo alcanzado por 137 jurisdicciones para fijar un impuesto mínimo de sociedades a nivel global.

A este respecto, la institución señala que, con el auge de los activos digitales, que permiten un anonimato aún mayor, «el intercambio de información se vuelve cada vez más vital», ya que, aparte de la pérdida de ingresos, las cuentas extraterritoriales opacas facilitan la transferencia internacional de ganancias corruptas.

Asimismo, apunta también que la creciente movilidad de la mano de obra como consecuencia del teletrabajo transfronterizo, junto con el aumento de países que ofrecen visas de ‘nómada digital’ para personas altamente calificadas, exige una mayor coordinación.

A este respecto, el FMI calcula que el trabajo remoto transfronterizo implica la reasignación entre países de ingresos del impuesto sobre la renta equivalente al 1,25% del total recaudado con esta figura impositiva a nivel global, por lo que la coordinación cobrará importancia en el futuro para garantizar un tratamiento fiscal uniforme entre los países donde residen los empleadores y los empleados.

Por otro lado, el Fondo señala que la necesidad de una acción coordinada concreta «es aún más urgente» para combatir el cambio climático.

Así, el FMI apuesta, en analogía con lo acordado sobre el impuesto de sociedades, por un precio mínimo internacional del carbono y considera que algunos países emisores clave «pueden acelerar la coordinación y hacer un comienzo importante».

«Tal mínimo desalentaría las emisiones y aliviaría las preocupaciones de competitividad», defiende el FMI, para el que un precio mínimo internacional del carbono también podría permitir fijar responsabilidades diferenciadas para las naciones según el nivel de ingresos.