El Bundesbank advierte de una fuerte recesión en Alemania si se prohibe el gas ruso

Sede del Bundesbank

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Un embargo de Alemania al gas ruso supondría unas pérdidas de 180.000 millones de euros en el PIB del país, según ha advertido hoy el Bundesbank. En su último boletín mensual, el banco central de la mayor economía europea advierte de que la prohibición del gas ruso mermaría el PIB en un 5% este año, desencadenando un aumento de los precios de la energía y una recesión.

El golpe del 5% al crecimiento llevaría a la economía alemana a una de las mayores recesiones tras la crisis financiera, ya que el PIB global se reduciría un 2%. Las últimas previsiones del BCE, realizadas en marzo, estimaban un crecimiento del 3%. La economía alemana se contrajo un 5,7% en 2009 y un 4,6% en 2020.

La estimación del banco central es la más sombría hasta la fecha y es probable que reavive un intenso debate sobre el grado de preparación de Alemania para arreglárselas sin el gas ruso.

El gobierno ucraniano, los responsables políticos europeos y los académicos han argumentado que las ventas de gas, petróleo y carbón a Occidente han estabilizado la economía rusa y ayudado a financiar la maquinaria bélica del presidente Vladimir Putin. La UE prohibirá las importaciones de carbón ruso a partir de agosto, pero las entregas de gas continuarán.

El mes pasado, un grupo de nueve economistas universitarios calificó de «manejables» las consecuencias de un embargo energético total, afirmando que sólo mermaría el PIB de Alemania entre un 0,3% y un 3%.

Sin embargo, los ejecutivos de la industria han advertido de que el impacto sería más grave. El director ejecutivo de BASF, Martin Brudermüller, afirmó que una interrupción repentina de los suministros de gas ruso podría destruir «toda la economía» alemana y desencadenar la peor crisis económica desde 1945.

Los políticos también han rechazado las afirmaciones de que el impacto económico sería menor, y el canciller alemán, Olaf Scholz, calificó las previsiones de «erróneas» e «irresponsables». El ministro de Economía, Robert Habeck, afirmó que Alemania se desprenderá del gas ruso en 2024.

En las reuniones del FMI y el Banco Mundial celebradas el jueves en Washington, la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, pidió a la UE que tuviera «cuidado» con la prohibición de las importaciones de energía rusa, advirtiendo del daño que esa medida podría causar a la economía mundial.

DAÑO PARA LA INDUSTRIA 

Antes de la guerra de Ucrania, el 55% de todas las importaciones de gas alemanas llegaban de Rusia, según las cifras oficiales del Gobierno. Más de un tercio de ese gas lo consume la industria del país.

Según la legislación alemana, los usuarios industriales serían los primeros en quedarse sin gas si el suministro no cubre la demanda, mientras que los hogares que lo utilizan para la calefacción y la producción de agua caliente tendrían un trato preferente. El gobierno alemán dio el mes pasado los primeros pasos formales hacia el racionamiento del gas.

MÁS INFLACIÓN

En su simulación, el Bundesbank asumió que los consumidores industriales no podrían sustituir el gas ruso por fuentes de energía alternativas durante tres trimestres seguidos. En este caso, la inflación -que, con un 7,3%, ya está en su punto más alto después de la reunificación- se dispararía en 1,5 puntos porcentuales más este año, exacerbando la amenaza de la estanflación, en la que las fuertes presiones sobre los precios van unidas a un débil crecimiento.