El pago de los intereses de la deuda de Banco de Valencia, en el aire

Numerosos inversores y familias pueden ver como sus ahorros se esfuman a raíz de la intervención de Banco de Valencia. Más allá de los depósitos, asegurados por el FGD, la entidad regional tiene en circulación unos 440 millones de euros entre participaciones preferentes y obligaciones subordinadas, cuyo cobro está en el aire.

En concreto, el Banco de Valencia tiene en circulación participaciones preferentes por valor de 77,3 millones de euros, títulos que ofrecen una rentabilidad del Euríbor a tres meses más un diferencial de 135 puntos básicos, y cuyo pago está completamente en el aire. El valor nominal de los títulos era de 50.000 euros, un precio no apto para todos los bolsillos.

Las participaciones preferentes, que se hicieron muy populares en el sector bancario hace unos años, conceden a sus titulares el derecho a percibir un dividendo variable preferente y no acumulativo, pagadero por trimestres vencidos, siempre que existan beneficios distribuibles. Estos títulos tienen carácter perpetuo, es decir, no tienen vencimiento, lo que deja aún más en el aire a los inversores en casos como los que atraviesa Banco de Valencia o la CAM.

Más abultado, 360 millones de euros, es el volumen en circulación de obligaciones subordinadas que tiene el Banco de Valencia. Según los datos de la AIAF, mercado de deuda privada de España, la entidad debería pagar el próximo día 15 de diciembre el cupón de estos títulos.

La subordinación de una emisión implica para el inversor que el cobro, tanto del principal como de los intereses, se sitúa en segundo plano tras los acreedores comunes en caso de que la entidad tuviera problemas de pago, sólo por delante de los accionistas y, curiosamente, de los titulares de participaciones preferentes.

El pago de los intereses en estos títulos se suspende en el supuesto de que la cuenta de resultados haya presentado pérdidas en el semestre anterior al momento del pago, acumulándose hasta que la cuenta de resultados no presente beneficios. En esta última instancia, los intereses se pagarán pero sin superar un tercio de los excedentes producidos en el semestre anterior.

Queda, por tanto, completamente en el aire el cobro del cupón el próximo 15 de diciembre. De confirmarse, no sería la primera entidad intervenida que toma esta decisión. La CAM ya suspendió en septiembre el pago de un cupón de su deuda subordinada, algo que también hizo CajaSur cuando fue intervenida.

El Banco de España intervino en noviembre el Banco de Valencia, al que inyectó 1.000 millones de euros de capital, y concedió una línea de liquidez de otros 2.000 millones. Además, sustituyó a los administradores del banco por otros provisionales nombrados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Se trata de José Manuel Oliver Martínez, Margarita Reyes Medina y Fernando Viladomat Carreras.