Los sindicatos de la CAM se aferran al Sabadell como única alternativa al troceo

El Sabadell se ha convertido en la última esperanza de los sindicatos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) para evitar que el Banco de España acabe troceando la entidad y vendiéndola por partes. Ayer finalizó el plazo para que las entidades interesadas presentasen sus ofertas vinculantes por la caja alicantina y sólo el banco catalán realizó una oferta en firme por ella.

Fuentes sindicales consultadas por EL BOLETÍN, que han aclarado que aún no han recibido ninguna información oficial sobre el proceso de subasta de la CAM, ven con esperanza que el Sabadell acabe adjudicándosela, ya que “tiene un escaso solapamiento de redes” con la caja alicantina, lo que podría hacer que sea menos traumático el proceso de reestructuración.

Los representantes de los trabajadores tienen dos objetivos, “que se mantengan el empleo y la obra social, y que se evite el troceo”, según han señalado las fuentes consultadas, esperanzadas en que la CAM “se venda entera”.

Ayer por la tarde finalizó el plazo para que las entidades interesadas presentasen sus ofertas vinculantes por la CAM, y todo parece indicar que de las siete que habían pasado el primer corte, sólo el Sabadell pujó con fuerza, aunque a cambio de exigir unas ayudas muy altas dada la delicada situación que atraviesa la caja alicantina, que perdió 1.731 millones de euros hasta septiembre. Sólo en el tercer trimestre, la CAM acumuló 595 millones de euros en números rojos, con una morosidad del 20,8%.

La CAM se enfrenta además a unos vencimientos que algunos expertos cifran en al menos 9.000 millones de euros, en un escenario en que los mercados mayoristas de financiación están completamente cerrados. A esto se une que desde la intervención, la caja registró una fuga de depósitos de unos 2.240 millones.

Las fuertes exigencias que habría reclamado el Sabadell para cubrirse ante la CAM, por encima de los 16.000 millones de euros que el Banco de España ofreció en el esquema de protección de activos (EPA), pone ahora en la tesitura de Miguel Ángel Fernández Ordóñez la decisión de si vender entera la entidad, o trocearla y vender por separado los activos. De hecho, La Caixa, que finalmente no presentó oferta en firme por la CAM, sí que se mostró partidaria de comprarle algunos activos al FROB.

El banco de España intervino la CAM el 22 de julio, tras inyectarle 2.800 millones de euros de capital y concederle una línea de crédito de otros 3.000 millones para que pudiese cumplir con sus acreedores.