Rajoy animará las fusiones para completar la reforma del sector financiero

La reestructuración del sector financiero español no está completa, o al menos así lo considera el entorno de Mariano Rajoy. Al margen de la posibilidad de crear o no un banco malo que agrupe el ladrillo acumulado en los balances de las entidades, el nuevo gobierno animará una nueva oleada de fusiones que deje en manos de unos pocos actores la mayor parte del negocio bancario.

La pista definitiva la dio el propio Rajoy, que ya antes de ganar las elecciones, se mostró partidario de que “se sigan agrupando entidades financieras y de que éstas puedan cumplir su función de dar crédito”. El primer paso para la culminación del proceso no se hará esperar. De hecho, podría producirse antes del nombramiento del propio Rajoy como presidente.

No es otro que la subasta de la CAM, que ya se ha alargado más de lo que estaba previsto. Mañana mismo finaliza el plazo para que las entidades que pasaron el primer corte presenten ofertas vinculantes por la alicantina, y en aproximadamente una semana el Banco de España espera tenerla adjudicada.

Los siguientes casos serán los de el recientemente intervenido Banco de Valencia y los de Novagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim, nacionalizadas el pasado 30 de septiembre, y que tienen un plazo de un año para recomprar (o animar a inversores privados a hacerlo) al FROB trimestralmente bloques de acciones representativas de un 5% del capital. Pasado ese plazo, el Banco de España decidirá el modo de vender esas acciones. Aunque por ley podría permanecer como accionista un máximo de cinco años, no se espera tanta demora.

Otro proceso sobre la mesa es la absorción del Pastor por parte del Banco Popular. Esta previsto que a principios de diciembre el banco que preside Ángel Ron apruebe en junta de accionistas extraordinaria la operación, que consolidará al Popular como quinto banco del panorama español.

Por el momento, la reestructuración se ha centrado sobre todo en las cajas de ahorros, que han pasado de 45 entidades a apenas 15 en dos años. La mayor parte de los activos del sector se ha agrupado en dos grandes actores, CaixaBank, el banco de La Caixa, y Bankia, surgida de la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco entidades de menor tamaño.

Sin embargo, se esperan más movimientos durante los próximos meses. El mercado ya ha especulado, por ejemplo, con que Caja3, se una a la fusión de Unicaja y Caja España Duero o a BMN, a fin de crear una entidad más fuerte. También se ha manejado que Ibercaja, por ahora la única caja que se ha mantenido ajena a baile de fusiones, absorba la nacionalizada Unnim.