Trabajo acumulado para Fernández Ordóñez en la recta final de su mandato en el Banco de España

Al Banco de España se le acumula el trabajo tras la intervención ayer de Banco de Valencia. En plena recta final del mandato de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y cuando ya empiezan a sonar nombres para sucederle, el gobernador debe encontrar salida no sólo a la entidad regional, sino a la CAM, y a las tres cajas que se nacionalizaron el 30 de septiembre (Novagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim).

El primer movimiento será en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Este mismo jueves termina el plazo para que las entidades preseleccionadas presenten sus ofertas vinculantes por ella. Pasaron el primer corte Banco Santander, BBVA, CaixaBank (las tres favoritas), Banco Sabadell, Ibercaja y el británico Barclays, además del fondo estadounidense JC Flowers. Lo cierto es que la venta de la entidad se está alargando más de lo que le habría gustado a Fernández Ordóñez.

En un primer momento se habló de adjudicar la entidad, que recibió 2.800 millones de euros, a finales de septiembre o principios de octubre, tres meses después de la intervención, y ahora se intentará que esté cerrada a finales de año.

Para entonces, previsiblemente el Banco de España ya habrá finalizado la auditoría de Banco de Valencia, intervenido ayer mismo tras haberle inyectado el FROB 1.000 millones de euros. A partir de ahora, “el FROB administrará el Banco de Valencia con el objetivo de estabilizarlo y recapitalizarlo y así hacer posible una posterior enajenación a otra entidad mediante un proceso competitivo”.

También están sobre la mesa los casos de las tres cajas nacionalizadas el pasado 30 de septiembre, aunque tienen un plazo de un año para recomprar (o animar a inversores privados a hacerlo) al FROB trimestralmente bloques de acciones representativas de un 5% del capital. Pasado ese plazo, el Banco de España decidirá el modo de vender esas acciones. Aunque por ley podría permanecer como accionista un máximo de cinco años, no se espera tanta demora.

El Banco de España decidió nacionalizar el 30 de septiembre Novacaixagalia, CatalunyaCaixa y Unnim, después de que no pudieran por si mismas alcanzar los nuevos requisitos de solvencia que aprobó a principios de año el Gobierno.

En concreto, el FROB es propietario ahora del 100% de Unnim, la firma resultante de la fusión de Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu. También tiene el 90% del capital de Catalunya Banc, el banco de CatalunyaCaixa, y del 93% de las acciones de NCG Banco, integrado por las dos cajas gallegas.

El Estado inyectó 568 millones de euros en Unnim, que se suman a los 380 millones de ayudas ya recibidas. Otros 1.718 en CatalunyaBanc (ya había recibido 1.250) y 2.465 millones en NCG, a quien ya se le habían prestado 1.162 millones de euros.

Adiós de Fernández Ordóñez

Fernández Ordóñez termina el próximo año su mandato al frente del Banco de España, uno de los puestos estratégicos que el nuevo Gobierno de Rajoy deberá elegir con sumo cuidado para recuperar la confianza de los mercados. Por el momento, las quinielas apuntan a una terna de candidatos integrada por tres expertos económicos de renombre. El primero que suena es José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), que cuenta con buena imagen e influencias en Bruselas.

Siguiendo cerca a González-Páramo está el que fuera secretario de Estado de Economía en el último gobierno de José María Aznar: Luis de Guindos. El director del Instituto de Empresa desde el año pasado cuenta con muchos seguidores entre las filas del PP que siguen con atención sus reflexiones sobre el camino a seguir para salir de la crisis. Para terminar, el presidente del PP baraja premiar a uno de sus escuderos durante estos últimos años: Cristóbal Montoro.