El Banco de España interviene Banco de Valencia y sustituye a sus administradores

El Banco de Valencia ha sido intervenido hoy por el Banco de España, que le ha inyectado 1.000 millones de euros y le otorgará una línea de crédito de 2.000 millones para asegurar su liquidez. La institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez ha decidido asimismo sustituir a los administradores de la entidad regional por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

A partir de la publicación de esta decisión en el Boletín Oficial del Estado, “el FROB administrará el Banco de Valencia con el objetivo de estabilizarlo y recapitalizarlo y así hacer posible una posterior enajenación a otra entidad mediante un proceso competitivo”.

La decisión del Banco de España se produce “después de haber evaluado la situación financiera-patrimonial de Banco de Valencia y haber constatado que no ha podido adoptar las medidas adecuadas para asegurar su viabilidad”, según ha anunciado la institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El consejo de esta entidad ha manifestado hoy formalmente al Banco de España la imposibilidad de encontrar de inmediato una solución viable de futuro para la entidad y ha solicitado la sustitución de sus administradores por otros designados por el FROB.

El peso del Banco de Valencia en el sistema bancario español es del 0,74% del total de los activos, según el supervisor. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había suspendido la negociación de Banco de Valencia “por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores”. Los títulos de Banco de Valencia cotizaban en el momento de la suspensión con una caída del 3,27%, hasta los 0,74 euros.

Es el primer banco intervenido en esta crisis, tras las caídas de Caja Castilla-La Mancha (marzo de 2009), CajaSur (mayo de 2010) y la CAM (julio de 2011). La semana pasada, la Generalitat valenciana ya admitió la posibilidad de que la entidad tuviera que acudir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

La entidad, que aún no ha presentado sus resultados hasta septiembre, incumpliendo la normativa vigente, necesitaría entre 600 y 800 millones de euros para cumplir con los requisitos de solvencia del Banco de España, según algunas informaciones.

El mayor accionista de Banco de Valencia es Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, aunque en principio se trata de una posición puramente financiera. El grupo que preside Rodrigo Rato controla un 27% de la entidad, herencia de Bancaja. De hecho, hasta hace un mes, José Luis Olivas era presidente del banco regional.

Junto a BFA es accionista la familia Noguera, una de las que mayor variedad de participaciones significativas tiene en empresas cotizadas en la Bolsa española, que controla un 5,04% de la entidad a través de Libertas 7. Asimismo Unión De Valores, sociedad propiedad de la familia de Celestino Aznar, tiene un 6,14%. El ex presidente de Marie Claire también es accionista a través de Intercartera (5,00%). Federico Michavila Heras, presidente y consejero delegado de la cerámica castellonense Torrecid, controla el 1,01% de la entidad valenciana.

Otros accionistas son Sorman, S.A. con el 3,22 %, Montepio Loreto Mutualidad De Prevision Social con el 1,97 %, y S.L. Minaval con el 1,40 %. Además, la entidad tiene una autocartera del 2,52%.