El sindicato gallego pone en marcha una investigación de la Fiscalía sobre Novacaixagalicia

La Fiscalía General del Estado ha decidido remitir a la Fiscalía Anticorrupción la documentación enviada a mediados del mes de octubre por el sindicato CIG (Confederación Intersindical Galega) sobre Novacaixagalicia, en la que argumentaba el “posible pago irregular” de indemnizaciones multimillonarias a varios de sus consejeros y la presunta existencia de “mala gestión” por parte de la dirección de la entidad financiera gallega.

El escrito de denuncia lo formuló Clodomiro Montero, en su doble condición de representante de la CIG y de consejero general de Novacaixagalicia, después de que saltase el escándalo de los pagos multimillonarios a varios consejeros, a principios de octubre, y después también de que el Fondo de Reestructuración Ordenada bancaria (FROB) tasase el valor de la caja en poco más de 180 millones de euros, muy por debajo de los 1.784 millones que figuraban como capital fundacional.

La caja pasó así a representar apenas el 6,85% del valor de Novagalicia Banco, toda vez que fue nacionalizado el 30 de septiembre tras la inyección de 2.465 millones de euros de dinero público. Este porcentaje es muy inferior al 15% que había anticipado el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Para el sindicato gallego, o bien los libros no eran correctos, o bien se rebajó el precio para facilitar la operación a los compradores.

Sólo unos días después de la nacionalización, se conoció que tres directivos se habían jubilado con unas indemnizaciones de unos 25 millones de euros.

La fusión de Caixanova y Caixa Galicia fue un proyecto personal de Feijóo, que temía que la reestructuración del sector financiero dejase a ambas entidades en manos de otros grupos más grandes, y perdiesen así su ‘galleguidad’. La operación contó con las reticencias tanto del Banco de España, como de las propias entidades, ya que se producía un amplio solapamiento de redes, pero finalmente salió adelante in extremis.

La puntilla final al proyecto la dio el decreto de solvencia aprobado a principio de año por el Gobierno, que elevaba hasta el 10% el ratio de capital de máxima calidad que las cajas debían cumplir para no quedar en manos del Banco de España. Al no poder cumplirse, Novacaixagalicia pasó a ser nacionalizada. No obstante, está previsto que a finales de año el FROB venda parte de su participación en el nuevo banco a los inversores privados que se han interesado por el proyecto.