El dividendo en acciones, ¿atractivo para el accionista?

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El dividendo en acciones se ha convertido en el principal aliado de la gran banca española para poder mantener la retribución a los accionistas sin descapitalizarse en el complicado escenario actual. Sin embargo, para los propios accionistas también es una opción atractiva, sobre todo a la hora de pagar a Hacienda.

Tal y como han explicado fuentes jurídicas a EL BOLETÍN, con el cobro en acciones, denominado ‘scrip dividend’ se aplaza la tributación del dividendo hasta el momento en que se decidan vender los títulos, y siempre y cuando se obtengan plusvalías en esta operación, mientras que en el cobro en efectivo en el importe cobrado ya se han deducido los impuestos.

Los dividendos de las acciones forman parte de la base imponible del ahorro y tributan al tipo fijo del 19% para los importes inferiores a los 6.000 euros y al 21% para los importes superiores a dicha cifra. Están exentos los primeros 1.500 euros recibidos cada año en concepto de dividendos y participaciones en beneficios siempre que no provengan de acciones adquiridas dentro de los dos meses anteriores al pago del dividendo, o dentro de los dos siguientes meses no se vendan las acciones.

Pese a estas exenciones, todos los dividendos llevan una retención del 19% sobre su importe íntegro, y si se quiere recuperar, es necesario declarar a Hacienda.

Para el ‘scrip dividend’, el banco realiza una ampliación de capital liberada contra reservas, tras los cual otorga a sus accionistas derechos de asignación gratuita. Los accionistas tienen tres alternativas, suscribirlas (cobrar en títulos), vendérselas al banco (cobrar en metálico) o venderlas en el mercado.

Los derechos de suscripción preferente emitidos por el Banco Santander para hacer frente al pago de su ‘dividendo elección’ se hicieron un hueco entre los valores más negociados del parqué español en octubre.

El dividendo en acciones es muy popular en el sector bancario, en plena crisis internacional del sector. El pionero fue el Banco Santander, que ya en 2009 permitió a sus accionistas elegir entre cobrar en acciones o en efectivo. El éxito obtenido por la entidad que preside Emilio Botín ha provocado que la gran banca siga su ejemplo. Actualmente, además del Santander, ofrecen dividendo en acciones, siempre a elección del accionista, BBVA y CaixaBank, y el Banco Popular ya ha anunciado que su intención es utilizar este pago en títulos en dos de los cuatro dividendos anuales del próximo año.

Por el momento, lo cierto es que los accionistas han acogido con agrado el dividendo en acciones. En los últimos pagos, un 98,2% de los accionistas de CaixaBank optaron por los títulos en el primer dividendo tras la creación del banco, frente a un 91% de los de BBVA y un 86% de los de Banco Santander.

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