El consejero delegado del BBVA, convencido de que se subastarán todas las cajas nacionalizadas

“Lo normal” es que las tres cajas que nacionalizó el pasado 30 de septiembre el Banco de España, Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Unnim, “sean subastadas en los próximos meses”, siguiendo el modus operandi que el supervisor ha seguido en el caso de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Al menos de esa opinión es Ángel Cano, consejero delegado de BBVA, que ha destacado que, aunque tienen un margen para encontrar inversores privados, “tal y como están los mercados”, es difícil que se salven de este proceso.

No obstante, Cano ha querido matizar que actualmente sólo se encuentra en subasta la CAM, intervenida por el Banco de España el pasado 22 de julio. En el caso de las tres cajas nacionalizadas el 30 de septiembre, tienen un plazo de un año para recomprar (o animar a inversores privados a hacerlo) al FROB trimestralmente bloques de acciones representativas de un 5% del capital. Pasado ese plazo, el Banco de España decidirá el modo de vender esas acciones, aunque por ley podría permanecer como accionista u máximo de cinco años.

Ángel Cano ha destacado que BBVA hará un análisis «profundo y detallado» de la CAM y del resto de cajas que han sido nacionalizadas antes de decidir si se presenta una oferta por ellas.

El Banco de España decidió nacionalizar el pasado 30 de septiembre Novacaixagalia, CatalunyaCaixa y Unnim, después de que no pudieran por si mismas alcanzar los nuevos requisitos de solvencia que aprobó a principios de año el Gobierno.

En concreto, el FROB es propietario ahora del 100% de Unnim, la firma resultante de la fusión de Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu. También tiene el 90% del capital de Catalunya Banc, el banco de CatalunyaCaixa, y del 93% de las acciones de NCG Banco, integrado por las dos cajas gallegas.

El Estado inyectó 568 millones de euros en Unnim, que se suman a los 380 millones de ayudas ya recibidas. Otros 1.718 en CatalunyaBanc (ya había recibido 1.250) y 2.465 millones en NCG, a quien ya se le habían prestado 1.162 millones de euros.

Pese a estas nacionalizaciones, el Banco de España decidió mantener los equipos directivos, a los que se les dio “una segunda oportunidad” para demostrar la viabilidad de las entidades.