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A pesar de la reforma del sector, las cajas de ahorros siguen bajo el manto de los gobiernos autonómicos. La inyección de dinero público en Novacaixagalicia, CatalunyaCaixa o la intervenida Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) no ha impedido que estas entidades, controladas por el Banco de España, continúen haciendo ‘favores’ a sus respectivos ejecutivos regionales.

Uno de los ejemplos mas claros, los bonos patrióticos. A principios de octubre, la Generalitat de Cataluña anunció una emisión de obligaciones por 3.000 millones de euros, ampliables a 4.000, destinada a pequeños inversores. La emisión, que se llevará a cabo bajo dos formas: un bono a un año a un tipo de interés del 4,75% y otro a dos años, con un rendimiento del 5,25% se realizará a partir del próximo 24 de octubre.

CatalunyaCaixa, controlada en un 90% por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) tras la inyección de 1.700 millones de euros, participará en esta colocación al haber asegurado 1.000 millones de euros de la misma. En caso de que no se logren colocar, se quedarán en el balance de la entidad.

Esta misma semana, Moody’s rebajó la nota a Cataluña en un escalón, de ‘Baa1’ a ‘Baa2’ con perspectiva negativa.

Fuentes próximas al Banco de España han quitado hierro, en declaraciones a EL BOLETÍN, a esta operación, al señalar que se trata de una más “dentro de la vida normal de la entidad”. Por ello, “se cumplirán los compromisos que se hayan adquirido” con la Generalitat. A pesar de que el supervisor controla un 90% de la entidad, sólo ha nombrado tres consejeros para su consejo de administración, manteniendo al equipo directivo del presidente Adolf Todó.

En el caso de la CAM, intervenida y en proceso de subasta, a la entidad tampoco se le han caído los anillos a la hora de renovar por tres meses una emisión de pagarés públicos por un importe de 200 millones de euros que realizó el pasado mes de julio la Generalitat valenciana.

Esta renovación de la emisión, que se hará pública previsiblemente en los próximos días a través del ‘Diario Oficial de la Comunidad Valenciana’, cuenta, según fuentes oficiales del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), con el beneplácito del FROB, que controla la caja alicantina desde su intervención el 22 de julio.

Se trata de la segunda vez que se renueva esta colocación. La anterior, en julio, apenas unos días antes de la nacionalización de la CAM, ya levantó mucha polémica entre la opinión pública debido a la delicada situación en la que se encontraba la caja. Las condiciones de la emisión son las mismas que la vez anterior. Esto es, títulos con vencimiento a tres meses, un cupón del 4,75% pagadero al vencimiento y amortización el 18 de enero de 2012.

El IVF cuenta actualmente con un rating a corto plazo de ‘A2’, según la agencia de calificación Standard & Poor’s. A largo plazo, el rating es de ‘A-‘. La Generalitat valenciana prepara además otra emisión de bonos patrióticos. En la última que realizó, el pasado mes de mayo, de los 1.500 millones de euros colocados, la CAM vendió 300 millones.

La interferencia autonómica dentro de unas entidades que se han rescatado con dinero público va incluso a los equipos directivos de las entidades. Es el caso de José María Castellano en NCG Banco. El ex de Inditex fue una apuesta personal del presidente de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijóo, y se mantuvo su cargo a pesar de que el FROB inyectó 2.465 millones en la caja gallega al hacerse con un 93% de la misma. De igual modo se mantuvo el cargo de Todó en CatalunyaCaixa.